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    El Rey anima a las universidades a que colaboren con las empresas

    El Rey anima a las universidades a que colaboren con las empresas


    Más de un millón y medio de alumnos regresan a las aulas en este curso que han inaugurado por primera vez como reyes de España Felipe VI y doña Letizia. El acto universitario por excelencia en uno de los momentos más complicados de los campus...

    Más de un millón y medio de alumnos regresan a las aulas en este curso que han inaugurado por primera vez como reyes de España Felipe VI y doña Letizia. El acto universitario por excelencia en uno de los momentos más complicados de los campus públicos españoles, que han perdido unos 1.200 millones de euros desde 2009.

    Felipe VI ha señalado este martes en el paraninfo Envases de Cartón del campus tecnológico de la antigua Fábrica de Armas de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), que las Universidades "no puede limitar sus funciones a los ámbitos de la docencia y la investigación". El monarca pide a los campus "seguir explorando fórmulas de colaboración" con las empresas para "potenciar el crecimiento económico y la generación de puestos de trabajo". Y destaca su papel "fundamental" en el desarrollo social económico de los países "contribuyendo a la creación de empleo y a la mejor inserción profesional de trabajadores cualificados en el mundo laboral".

    El monarca, conocido como el Borbón más preparado, es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y amplió su formación con asignaturas de Económicas y con un máster en relaciones internacionales en Georgetown (Washington). "Las Universidades no pueden vivir aisladas, sino plenamente integradas en la sociedad a la que sirven y comprometidas con ella", ha señalado en su intervención ante el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, además de otras autoridades políticas y una treintena de rectores.

    El pasado abril, los rectores de los campus públicos pedían al Gobierno a través de su conferencia general (CRUE) que revocara las duras "medidas excepcionales" que llegaron primero con los recortes presupuestarios (unos 1.200 millones desde 2009, según un estudio de CC OO) y después con cambios normativos que han provocado un aumento inédito del precio de las matrículas universitarias y han endurecido los criterios académicos para acceder a una beca.

    El rector de la Universidad de Castilla- La Mancha, Miguel Ángel Collado, ha destacado precisamente en su intervención las dificultades vividas durante el último lustro en las universidades. Ha reclamado ante el ministro de Educación y el resto de autoridades la "igualdad de oportunidades en el acceso a la formación superior" con una revisión de la política de becas y "un marco presupuestario" que permita acceder a recursos materiales y humanos "suficientes".

    En el día de la presentación de los presupuestos generales del Estado, el ministro Wert ha destacado en Toledo que las cuentas de 2015 mantienen el presupuesto de ayudas, aunque el presupuesto de becas se rebajó en 75 millones de euros en el último curso académico, según los últimos datos oficiales disponibles.

    "Es el momento de ir más allá, de mirar hacia el futuro", ha dicho Wert. Su departamento inauguró legislatura con el compromiso de acometer una profunda reforma universitaria que no se ha consumado.

    Educación negocia un cambio del sistema de acreditación del profesorado universitario (en el que prevén dar más peso a la experiencia profesional), la actualización de requisitos para la creación de universidades (para la que quieren eliminar parte de los requisitos) o a la aprobación de un sistema de grados de tres años que las universidades podrán implantar de forma voluntaria en convivencia con los grados de cuatro.

    El Consejo de Ministros aprobó subir la tasa de reposición de funcionarios del 10 al 50% en áreas esenciales, como la educación. Hay 15 universidades que tienen la contratación de profesores recurridas por el ministerio por saltarse las limitaciones de la tasa de reposición del 10%, que les obliga a reponer solo a uno de cada 10 trabajadores que se jubilan o se marchan. La educación pública universitaria ha perdido 5.699 docentes en dos años con esa reducción. El ministro ha destacado el cambio en la tasa de reposición, que reclamaban desde que se aprobó el decreto restrictivo los rectores. Tras un periodo de "muchas limitaciones" y de una crisis "de la que nos empezamos a recuperar", ha reclamado a los campus "un ejercicio de responsabilidad" para asegurar que se contrate a los "mejores" candidatos "evitando cualquier riesgo de endogamia que antaño ha hecho tanto daño" a la Universidad española.

    La mitad de la fauna salvaje ha desaparecido en 40 años

    La mitad de la fauna salvaje ha desaparecido en 40 años


    La mitad de la fauna salvaje del planeta ha desaparecido en 40 años, según The Living Planet Report, un prestigioso informe en el mundo de la ciencia que estudia la salud del planeta y el impacto de la actividad humana. Estos nuevos resultados,...

    La mitad de la fauna salvaje del planeta ha desaparecido en 40 años, según The Living Planet Report, un prestigioso informe en el mundo de la ciencia que estudia la salud del planeta y el impacto de la actividad humana. Estos nuevos resultados, elaborados con una metodología más exacta, empeoran el panorama de los ya expuestos hace dos años en otro informe. En ese estudio se exponía que la fauna salvaje se había reducido en un 30%.

    Los investigadores aseguran que las poblaciones de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces han disminuido alrededor de un 52%. Por su parte las especies de agua dulce han sufrido una peor suerte, con un fuerte impacto de un 76% menos. Apuntan además que el ser humano está talando árboles a una velocidad mayor de la que se pueden volver a plantar, pescando más peces de lo necesario y emitiendo más carbono de lo que los océanos y los bosques pueden absorber.

    Pero no toda la fauna del planeta disminuye a la misma velocidad. Hay zonas más afectadas que otras, que el estudio califica de impacto severo, como Ghana donde la población de leones en una reserva se redujo un 90% en 40 años. En Nepal el número de tigres pasó de 100.000 a 3.000 en apenas un siglo. El informe también apunta que la mayor amenaza a la biodiversidad registrada proviene de los impactos de la pérdida y degradación del hábitat movidos por lo que el estudio llama "consumo humano insostenible".

    Sobre los efectos del cambio climático en las especies, los investigadores coinciden en que son preocupantes, pero no determinan las consecuencias concretas que tendrán sobre la fauna.

    Algún día nos tragaremos un robot

    Algún día nos tragaremos un robot


    A primera vista no parece gran cosa y, desde luego, resulta difícil imaginar que detrás de unos pequeños y ruidosos robots que se mueven torpemente sobre una mesa blanca para agruparse por colores se encuentra un experimento que puede cambiar la...

    A primera vista no parece gran cosa y, desde luego, resulta difícil imaginar que detrás de unos pequeños y ruidosos robots que se mueven torpemente sobre una mesa blanca para agruparse por colores se encuentra un experimento que puede cambiar la historia de la medicina. El futuro ya no es lo que era porque la ciencia ficción se olvidó de Internet. Sin embargo, sí describió una sociedad en la que los robots forman parte de la vida cotidiana. En todo el mundo se multiplican las empresas y universidades con programas para investigar las posibilidades de la robótica y los avances que se han conseguido son extraordinarios. El objetivo de los grupos de robots que acabamos de describir, llamados enjambres porque su modelo es el comportamiento gregario de algunos animales como las termitas, va de lo más grande a lo más pequeño: desde permitir que máquinas colaboren juntas en tareas complejas –como la limpieza de una central tras un accidente nuclear o la circulación de miles de coches sin conductor– hasta, en un futuro que los científicos ven a 20 o 30 años vista, que existan robots minúsculos que podamos tragarnos, se unan solos dentro de nuestro cuerpo y realicen tareas médicas.

    “Los robots humanoides capaces de hacer todo nuestro trabajo, tal y como los hemos visto en las películas, están a muchos años de distancia, si llegan alguna vez. Sin embargo, creo que los robots son cada vez más eficaces en pequeñas tareas muy importantes. Por ejemplo, estoy seguro de que dentro de 50 años nadie conducirá un coche y parecerá un disparate que miles de personas muriesen en las carreteras por accidente evitables”, explica Tony Prescot, director del Sheffield Center for Robotics, uno de los institutos de investigación punteros en Europa, que depende de las dos universidades de esta ciudad del norte de Inglaterra y que coopera con centros de todo el mundo, como la Pompeu Fabra de Barcelona. El pasado fin de semana dentro del encuentro Festival of the mind, este laboratorio en el que trabajan unos 150 científicos de diferentes campos y nacionalidades realizó dos demostraciones de robots, que permitieron entrever el increíble futuro que espera a este campo; pero también su extraordinario presente.

    Detrás de una puerta en la que se lee Laboratorio de Interacción entre Robots y Humanos se esconde un peluche blanco con forma de bebé foca llamado Yoko: un robot Paro de fabricación japonesa –Obama se fotografió con uno de su especie en Yokohama–. La habitación está llena de cámaras, que filman las reacciones ante un robot que mira, responde a su nombre y a los impulsos como las caricias (cuesta 7.000 euros y existen unos 1.000 ejemplares). En el laboratorio, el objetivo es analizar las relaciones de los humanos antes los robots, que van desde el temor hasta la curiosidad. "Es una pena que la ciencia ficción haya ofrecido una imagen tan negativa de los robots", explica Emily Collins, estudiante de posgrado en el centro de investigación y experta en las relaciones entre robots y humanos. "Son como cualquier otro instrumento y tienen aplicaciones muy importantes". ¿La utilidad del Paro en la vida real? Cada vez se usan más como terapia para los enfermos de demencia senil o alzheimer, como si fuesen animales de compañía sin los problemas que estos plantean en un entorno hospitalario. Otro robot, Zeno, con forma humana y con una gran capacidad para reproducir gestos, parece un juguete sofisticado (y caro). Pero, sobre todo, se utiliza para tratar niños autistas.

    Durante la muestra, también se exhibe un robot drone que, gracias a un programa de reconocimiento facial, puede seguir a una persona (afortunadamente, las baterías no duran demasiado). Hay robots con brazos programados para agarrar un determinado objeto o que aprenden a detenerse ante una línea blanca antes de chocarse (sirven para estudiar los mecanismos neuronales). Mantienen abierta, además, una línea de investigación que simplificaría mucho la vida de los pacientes: un robot que es una mesa de hospital que responde a la voz.

    Sin embargo, al final, lo más extraordinario resulta lo aparentemente más sencillo: los enjambres. La Universidad de Harvard, que es quien fabrica estos aparatos de 3 centímetros de ancho llamados kilobots, logró agrupar este verano 1.000 robots en el mayor movimiento colectivo de máquinas realizado hasta el momento. Cuestan 100 euros cada uno y Sheffield es el centro que más kilobots tiene –900– tras la universidad estadounidense. Roderich Gross, el responsable de este proyecto, explica: "Puedes hacer eso sin memoria y sin computación. Son sensores e infrarrojos que les dicen si hay un robot cerca o no". El profesor Gross explica que la idea es imitar a la naturaleza, a las formaciones que crean las bandadas de pájaros o los bancos de peces o los montículos que construyen las termitas, en las que la suma de decisiones muy sencillas de muchos individuos (a veces millones en el caso de los insectos) llegan a producir estructuras muy complejas, como las termiteras.

    Dentro del mismo laboratorio, un español, Juan A. Escalera, ha desarrollado unos robots que se unen con imanes y se pasan energía, otra de las claves para ese futuro en el que nos tragaremos una pastilla que se convertirá en un robot dentro de nuestro cuerpo. "El mundo de la robótica es mucho más diverso de lo que pensamos. Pero no hay que dejarnos cegar por el tamaño, lo importante es la organización. La idea es crear una mente genérica que pueda funcionar para organizar tanto una ciudad como un nanorobot", afirma Verschure. 

    El laboratorio de la universidad de Sheffield aparece vacío porque la mayoría de los robots han sido trasladados para su exhibición. Solitario, como un personaje de Inteligencia Artificial, se encuentra sin embargo el Icub, un robot humanoide creado por el Instituto Italiano de Tecnología de Génova y que forma parte de un proyecto europeo, en el que trabaja también la Pompeu Fabra. Actualmente hay unos 30 Icub en el mundo y cada uno cuesta 250.000 euros. Esta máquina muestra los avances de la robótica y la inteligencia artificial, pero también el largo camino que tienen por delante. "Nosotros utilizamos el robot no como un fin en sí, sino para entender cómo funciona la mente, como una herramienta para comprender la arquitectura de las emociones y las percepciones", explica desde Barcelona Paul Verschure, director de Specs, el grupo de trabajo en inteligencia artificial de la Pompeu Fabra, que colabora con Sheffield. Tony Prescot asegura que el objetivo de su grupo de trabajo es que sea capaz de ser consciente de su cuerpo, de reconocer objetos con los dedos, de tener sensibilidad en la piel. También se está trabajando en la construcción de una memoria autobiográfica -se han logrado avances importantes en Lyon- y en el estudio de cómo aprendemos una lengua.

    Los robots representan una creciente industria –la UE anunció este verano una inversión de 2.800 millones de euros para un sector en el que Europa tiene un 32% de cuota de mercado, mientras que Google ha comprado ocho compañías de robótica en los últimos dos años–. Según datos del sector, los robots mueven ya 19.000 millones de euros al año. "La robótica es un mundo fantástico. Por eso no debemos exagerar. Resultan muy útiles por ejemplo para cuidar ancianos; pero no hay que utilizarlos por motivos económicos, no pueden reemplazar a las personas", explica el profesor de Inteligencia Artificial en Sheffield, Noel Sharkey, experto en ética robótica, que encabeza una campaña mundial que ha llegado hasta la ONU para prohibir los robots militares (o por los menos regular para que no tomen solos la decisión de matar). ¿Estamos en las puertas de una revolución similar a la que representaron los ordenadores personales, Internet o los móviles? "Sin duda, aunque nos encontramos en el principio", responde Prescot. "Las máquinas son mucho mejores que nosotros en algunas cosas; pero hay problemas simples que todavía resultan muy difíciles de resolver". Paul Verschure, director de Specs, el grupo de trabajo en inteligencia artificial de la Pompeu Fabra, explica por su parte desde Barcelona: "Pensar es lo sencillo: los grandes retos son la conciencia, la creatividad, las emociones". Y los problemas no solo vienen de la tecnología: ¿Quién es legalmente responsable si un coche robotizado provoca un accidente? Ningún jurista ha encontrado una respuesta lo suficientemente convincente como para que los coches que se conducen solos puedan circular sin problemas. Los científicos no sólo imaginan androides que sueñan con ovejas eléctricas o que hablen seis millones de formas de comunicación; imaginan robots útiles para cada rincón de la vida cotidiana.

     

    Las personas atendidas por Cáritas pasan de 1,9 a 2,5 millones

    Las personas atendidas por Cáritas pasan de 1,9 a 2,5 millones


    La pobreza se perpetúa en España. Cáritas registró en 2013 el mayor aumento del número de personas atendidas desde el inicio de la crisis. 2,5 millones de ciudadanos en riesgo de exclusión social, 600.000 más que en 2012, buscaron su ayuda. Esa...

    La pobreza se perpetúa en España. Cáritas registró en 2013 el mayor aumento del número de personas atendidas desde el inicio de la crisis. 2,5 millones de ciudadanos en riesgo de exclusión social, 600.000 más que en 2012, buscaron su ayuda. Esa cifra representa un 31% de aumento en un año frente al 24,6% del año 2008. En la organización apuntan a dos tipos de hogares como los especialmente vulnerables: las familias numerosas y las madres solteras. La crisis económica “se está cebando con los hogares con más miembros o con personas dependientes”, explicó Sebastián Mora, el secretario general de Cáritas en la presentación de la Memoria Anual de 2013 que elabora la organización.

    Griselys, dominicana de 28 años, encabeza una de esas familias monoparentales que menciona Cáritas en su informe. Desde hace cuatro meses, cuando su marido ingresó en prisión, mantiene sola a sus tres hijos, de tres, cinco y siete años. Lo logra a través de las ayudas sociales. Ayer mismo Griselys recibió 70 euros de Cáritas para comprar cuadernos y lapiceros para sus hijos. “También voy a la organización a pedir una bolsa de alimentos, pero hay que hacer cola desde las 5.00 de la mañana, y hay días en los que no hay comida para todos porque no dan abasto”. Gabriela Jorquera, coordinadora de la Red Europea de la Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Madrid, valora el aumento reportado por Cáritas como “muy significativo, ya que es una de las organizaciones más grandes de España”. Jorquera también habla de las familias monoparentales como colectivo golpeado fuertemente por la crisis. “Siempre tienen más riesgo de pobreza porque solo cuentan con un sueldo para vivir, pero en el caso de las mujeres es más grave porque su salario suele ser más bajo”.

    Francisco Lorenzo, coordinador del equipo de estudios de Cáritas, constata este cambio de perfil de las personas que acuden a la organización. “Cada vez hay más familias numerosas entre los atendidos, además de un aumento en el número de españoles”. En 2007 la crisis económica “golpeaba especialmente a los inmigrantes”, recuerda Lorenzo, pero en los últimos años el porcentaje se ha igualado. Entre ese año y 2008, el número de atendidos por Cáritas aumentó un 71,1%.

    La organización ha percibido también un cambio en el número de problemáticas por las que acude la gente. Mientras hace años se ayudaba a la población por temas relacionados con pérdida de empleo, y todas las consecuencias que eso conlleva, ya sea el pago del alquiler, la alimentación y demás necesidades básicas, este último año también se ha hecho frente a una falta de medios sanitarios, como la dispensación de medicamentos. Ana de la Calle, directora del centro social de Villaverde (Madrid), cuenta que no solo reparten alimentos. “Este año hemos visto cómo las familias nos piden hasta vacunas”. De la Calle se refiere a algunas de las que han retirado de la Seguridad Social como “la de la meningitis”. “A la vuelta del verano hemos notado una gran afluencia de gente, sobre todo de familias con hijos porque uno puede comer cualquier cosa, pero cuando no tienes para darles a tus hijos…”, lamenta esta trabajadora social. El comedor que ella atiende tiene capacidad para 200 plazas al día, pero no logran mermar la lista de espera.

    El director de Acción Social de Acción Contra el Hambre, Luis González, trabaja diariamente con desempleados de larga duración. “Nos hemos encontrado con que la vulnerabilidad de este colectivo ha aumentado muchísimo”. Precisamente Acción Contra el Hambre está preparando un informe sobre la situación nutricional de estas familias. “No se puede decir que la desnutrición esté directamente relacionada con los procesos de exclusión social, pero sí la inseguridad alimentaria”. González recuerda que tanto personas mayores como núcleos familiares se han visto obligados a modificar su dieta.

    De lunes a viernes Griselys y sus tres hijos acuden a un comedor social de Villaverde y viven —“sobreviven”, aclara ella— en un piso del Ivima, que la mujer logra pagar con los 532 euros de la Renta Mínima de Inserción (RMI) que le entrega la Comunidad de Madrid desde hace tres meses. Pero Griselys se muerde siempre las uñas contando los días que le quedan para llegar a fin de mes. “Días antes de llegar al 30 de septiembre ya estaba molestando a una vecina para que me dejase un litro de leche o algo para darles a los niños por las noches”.

    En la Memoria de Cáritas también hay lugar para los datos positivos. El número de voluntarios que han acudido a la organización en los últimos cinco años ha aumentado un 30%, lo que se traduce en 18.000 personas solidarias más. La organización también ha informado de que ha atendido a 2,5 millones de personas en otros 40 países. En cuanto al dinero destinado a los colectivos que atienden, se encuentran las personas mayores para las que se reservan 28,5 millones de euros; familia e infancia con 22,8 millones, personas sin hogar con 21 millones e Inmigrantes con 4,7 millones.

    La organización ha podido dar cobertura a las necesidades de las personas que han acudido a ella gracias a los fondos privados (el 75 % del total), ya que los públicos que se han invertido son los más bajos de los últimos cinco años. Mientras que en 2009 la financiación pública superaba los 87 millones de euros, en 2013 apenas llega a los 73 millones. Evolución totalmente opuesta a las donaciones de particulares que han aumentado 25 millones de euros en el último año, llegando a los 218.290.147 euross.

    Un mundo libre de malaria

    Un mundo libre de malaria


    El recién nombrado director del Programa Mundial de Malaria por la Organización Mundial de la Salud, Pedro Alonso, liderará un proyecto pionero que busca hacer realidad lo que hasta hoy parece un sueño: la eliminación de la malaria o paludismo, una...

    El recién nombrado director del Programa Mundial de Malaria por la Organización Mundial de la Salud, Pedro Alonso, liderará un proyecto pionero que busca hacer realidad lo que hasta hoy parece un sueño: la eliminación de la malaria o paludismo, una de las enfermedades que más mata en el mundo (unas 700.000 personas al año), en un país con alta incidencia: Mozambique. El programa durará cinco años (2015-2020), tiempo en el que se tendría que lograr tal objetivo, con un presupuesto inicial de 16 millones de euros que aportarán la Obra Social la Caixa, con cinco millones, y la Fundación Bill & Melinda Gates, con el resto, 11.

    Así lo han anunciado este lunes en Barcelona el propio Alonso acompañado de representantes de ambas instituciones filantrópicas en la sede de la entidad bancaria. Ambas organizaciones esperan así servir de palanca para que otras muchas se unan a la iniciativa y la dotación aumente y con ello las posibilidades de alcanzar el objetivo.

    "Buscamos salvar vidas hoy, pero también aprender para el futuro. Mozambique es uno de los 10 países con mayor incidencia de la enfermedad; lo que ocurra allí en los próximos cinco años va a ser importante porque nos dirá si podemos eliminar la malaria en uno de los puntos más calientes del planeta. Será clave para entender lo que se puede hacer en el resto de África", ha subrayado Alonso, también director de Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal). El proyecto se centrará en tres provincias sureñas del país africano, que se pretende estén libres de malaria en 2020. Eso significa la desaparición completa del parásito causante —Plasmodium— en la zona para esa fecha.

    ¿Cuál es el plan para lograr ese objetivo? "El programa es bastante intenso", ha asegurado Alonso. Según ha explicado, una de las medidas novedosas que aplicarán es el tratamiento de personas "aparentemente sanas". Es decir, portadoras del parásito pero que no han desarrollado los síntomas —muy similares inicialmente a los de una gripe—, y realizar estudios científicos sobre la efectividad de los medicamentos empleados en este proceso, el DHA-PPQ y "otros nuevos fármacos".

    Matiana González, la coordinadora de la iniciativa de ISGlobal para la eliminación de la malaria y responsable de la elaboración del plan que se va a implementar en Mozambique, asegura que es "muy común" que haya población infectada que no desarrolle síntomas. "Son personas que han pasado la enfermedad y se inmunizan. En Mozambique hay regiones en el norte donde hasta un 50% de la población porta el parásito pero no está enferma", abunda. Para evitar la transmisión y contagio, que se produce por la picadura de la hembra del mosquito del género Anopheles, es indispensable que el parásito deje de existir, también en los asintomáticos, explica la experta.

    Otro de los puntos clave del programa la Caixa contra la malaria es reforzar el programa nacional del país africano contra la enfermedad con apoyo técnico, operacional y financiero. Así lo ha señalado Alonso. Para ello, el proyecto incluye la creación de un organismo que se llamará Technical Advisory Committee que actuará como un asesor externo para realizar recomendaciones según las evidencias más actualizadas sobre la enfermedad a los responsables del plan nacional. “Crearemos otro órgano, el Maltem, en el que juntaremos a los actores que ya trabajan contra la malaria en Mozambique, como el Fondo Mundial contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, para coordinar acciones con ellos en las zonas en las que trabajaremos”, detalla González.

    En cuanto al apoyo económico y profesional, todavía está por definir cómo se llevarán a cabo. González avanza que tales ayudas podrían pasar por pagar personal cualificado, sobre todo para las labores de vigilancia de la enfermedad, así como los análisis estadísticos de los datos que generen las investigaciones. En este sentido, Alonso ha avanzado que pretenden mejorar los mecanismos de vigilancia de nuevos casos con un sistema de información a través de teléfonos móviles. “Si se comunican a través de una plataforma en tiempo exprés, se puede actuar antes en el tratamiento y evitar que un foco se extienda”, explica la responsable de ISGlobal para la eliminación de la malaria.

    Los datos y el monitoreo —“que lo cierto es que no tenemos tantos”, ha dicho Alonso en su intervención— son fundamentales no solo para que la enfermedad no vuelva allí donde se elimina, sino también para conocer qué funciona y qué no. “Realizaremos evaluación de los fármacos”, ha subrayado en este sentido. “Por una parte se probarán algunos que están en fase de ensayos y por otra se comprobará la efectividad de tratamientos ya aprobados para la malaria pero con un uso distinto como lo es dárselo a personas que no muestran síntomas”, apunta González. “En el primer caso, siempre siguiendo los protocolos para ensayos y pruebas de medicamentos”, apostilla. Esto significa que pasan por los controles del comité ético del país, además de requerir el consentimiento informado de quienes reciben los tratamientos en fase experimental.

    Estas son solo algunas de las muchas medidas que contempla el plan elaborado por ISGlobal para probar si es posible eliminar la malaria en un área geográfica muy castigada por esta enfermedad. “Se seguirá tratando a los enfermos y trabajando la prevención con mosquiteras impregnadas de insecticida de larga duración. Todo ellos, muy importante, en colaboración con el gobierno del país con el que llevamos más de un año de conversaciones para este proyecto”, apunta la coordinadora de malaria del instituto. Y todavía con asignaturas por definir. Una de ellas acerca de los cursos de capacitación para personal sanitario del país que ha propuesto ISGlobal al Gobierno.

    ¿Por qué Mozambique? En este país del África austral no solo está ubicado el Centro de Salud de Manhiça, institución con la que ISGlobal que dirige Alonso colabora estrechamente desde hace años, sino que además los esfuerzos se concentran en este continente porque es en él donde mayor tasa de incidencia y mortalidad se produce: cada minuto la enfermedad se cobra una vida. En 2012 hubo 207 millones de casos de malaria en el mundo; 627.000 personas murieron por su causa ese año, según datos de la OMS. La mayoría —en torno un 90%— de ellas, en África. Solo en Mozambique se producen entre 20.000 y 40.000 de los fallecimientos, ha subrayado Alonso.

    Mozambique será así un banco de pruebas de lo que, si funciona, se podría implementar en el resto de zonas vulnerables donde la enfermedad es endémica. Y son muchas. En torno a la mitad de la población mundial (unos 3.500 millones de personas) vive en ellas. El reto es global. Por eso, "el objetivo final es un mundo libre de malaria", ha asegurado Alonso. El experto se ha mostrado convencido de que con programas novedosos como el que se ha presentado, se puede conseguir en el largo plazo. "No será en cinco años, ni en diez, pero se logrará", ha augurado. "La eliminación puede parecer un sueño, pero es un sueño posible. Este proyecto demostrará que es viable", ha afirmado en esa misma línea Jaume Giró, director general de la fundación bancaria.

    Uno de los motivos que últimamente ha despertado las esperanzas y avivado los buenos pronósticos en esta lucha contra el famoso mosquito es la vacuna que investiga Alonso, la RTSS, parcialmente eficaz en la prevención del contagio. Su uso no se ha incluido en el programa de intervención para la interrupción de la transmisión impulsado por La Caixa y la Fundación Gates pues todavía está en fase de registro en la Agencia Europea del Medicamento, según ha indicado Alonso. "Esperamos que la OMS la recomiende pronto porque creemos que puede jugar un papel importante", ha añadido. Todavía no tienen fecha exacta, pero fuentes de ISGlobal afirman que será en 2015, como había venido anunciando el propio Alonso en los últimos años.

    El investigador español, que asumirá su nueva posición como director del Programa Mundial de Malaria en octubre, ha apoyado sus halagüeñas afirmaciones en los datos de los que dispone la OMS. "Los números han mejorado en la última década. Esto nos llena de esperanza". Según el organismo internacional, la incidencia ha caído un 30% en el mundo. Más todavía ha descendido la tasa de mortalidad, que en 2012 fue un 42% menor que en el 2000; una reducción de los fallecimientos por malaria que aumentó entre los menores de cinco años, con una bajada del 48% en ese período.

    Una de las organizaciones que más ha contribuido a que estas estadísticas sean favorables es, sin duda, la Fundación Bill & Melinda Gates, que tiene al paludismo desde siempre en su punto de mira. "Su erradicación ha sido una de nuestras prioridades desde nuestros comienzos hace 15 años", ha subrayado Christopher Elias, presidente del Programa de Desarrollo Global de la fundación del matrimonio Gates. "Hemos luchado contra la malaria desde distintos frentes y en esta batalla hemos sido socios de larga duración de ISGlobal". En esta ocasión aportará 11 millones de euros inicialmente al programa de la Caixa e ISGlobal, instituciones con la que no es la primera vez que se asocian, ha recordado Elias, en esta y otras luchas contra enfermedades infecciosas u olvidadas. "Porque todo el mundo tiene derecho a estar saludable y ser productivo", ha zanjado, abundando en esa idea que es lema para los Gates: "Toda vida humana vale igual". Sea donde sea.

    Juzgan a un hombre acusado de matar a su mujer y a su cuñado

    Juzgan a un hombre acusado de matar a su mujer y a su cuñado


    Un parricida convicto, Ramón Laso, de 59 años, será juzgado a partir de hoy en la Audiencia de Tarragona acusado de matar a su segunda mujer, Julia Lamas, portera de un céntrico edificio de la Rambla de la ciudad, y su cuñado, Maurici Font, celador...

    Un parricida convicto, Ramón Laso, de 59 años, será juzgado a partir de hoy en la Audiencia de Tarragona acusado de matar a su segunda mujer, Julia Lamas, portera de un céntrico edificio de la Rambla de la ciudad, y su cuñado, Maurici Font, celador del hospital Joan XXIII. Los cadáveres de ambos se encuentran desaparecidos desde el 27 de marzo de 2009, a pesar de que los Mossos d’Esquadra llegaron a buscarlos con un georadar en el huerto del presunto homicida en Riu Clar (Tarragonès).

    Laso ya estuvo en prisión por otro doble crimen: en 1993 fue declarado culpable por simular el suicidio de su primera mujer dejando su cuerpo en la vía del tren y después provocó un accidente de coche en el que murió su hijo, para cobrar el dinero del seguro. Fue condenado a 57 años de prisión, aunque se benefició de varias rebajas de condena y en 1999 ya se encontraba en libertad condicional. Cuando salió de la cárcel el hombre, originario de Jaén, rehízo su vida con aparente normalidad. Tanto es así que en 2009 Laso convivía con su segunda pareja, Julia, desde hacía al menos tres años en un chalet en Els Pallaresos, una pequeña localidad de la zona.

    En otra casa de la misma calle vivían la hermana de Julia, Mercedes Lamas, y su marido, Maurici Font. Laso ocultó su secreto y nunca les confesó su pasado criminal. De hecho, su entonces familia política se enteró de que había sido condenado por doble asesinato tras las siguientes dos muertes que presuntamente perpetró. En esta ocasión la Físcalía sostiene que el acusado inició en paralelo una aventura “que pudo durar dos o tres años” con su cuñada, Mercedes, y que este supuesto romance sería el que le habría empujado a matar a su mujer y a su cuñado.

    “Para poder continuar la relación sentimental que le unía a Mercedes” el parricida “decidió acabar con la vida de Julia y Maurici, ocultar sus cuerpos y simular que se habían ido juntos, al considerar que ambos dificultaban o impedían” la relación, dice la Fiscalía. Laso presuntamente urdió un plan, que ejecutó el 27 de marzo de 2009. Eran las ocho de la mañana cuando Maurici dejó a su mujer en el Hospital Joan XXIII, donde es enfermera. Cuando se despidió, le dijo que “iba a ir a trabajar al huerto” de Laso. Maurici llevaba cinco años sin acudir a su empleo debido a una “fuerte depresión”.

    Solo unas horas más tarde, sobre las 13.00, Laso se encaminó hacia la Rambla de Tarragona y fue a esperar a Julia a la salida de su trabajo con una furgoneta de la fallecida. Una quiosquera les vio. A continuación, el presunto homicida habría conducido a su segunda mujer a un lugar indeterminado y la habría matado, según la Fiscalía. Laso “en un lugar y momento solo conocidos por él les causó la muerte a ambos y ocultó sus cuerpos con el propósito de imposibilitar su localización y procurar su inmunidad”, concluye la Fiscalía.

    Las primeras alarmas estallaron ese día, a las 15.30, cuando el parricida convicto acudió al hospital y contactó con Mercedes. “Ramón vino a verme al mediodía al hospital, sudoroso, sin gafas, y me dijo que cogiera las llaves de su coche porque mi marido ya no iba a volver nunca más”, contó Mercedes, a quien sorprendió la frialdad con la que actuaba su cuñado ante la hipotética fuga de sus respectivas parejas. Esa tarde, Laso acudió a la finca en la que trabajaba la desaparecida. Dijo que Julia no podía realizar su turno en la portería “por un problema familiar” y en su lugar se quedó él realizando las tareas, detalla la Fiscalía.

    Dos días después, una vecina, funcionaria de prisiones, explicó a Mercedes el pasado criminal de Laso. Nunca nadie más tuvo noticias de Julia ni de Maurici. Esa misma tarde la Guardia Urbana de Tarragona localizó un vehículo de la primera junto a la estación de tren con las puertas abiertas y dos tarjetas de crédito en su interior. Laso se dedicó a partir de entonces, según la Fiscalía, a simular que ambos seguían vivos. Así, supuestamente llamó al Diari de Tarragona desde Morella (Castellón), se hizo pasar por su cuñado y dijo que los dejaran de buscar porque se habían fugado por voluntad propia. Laso fue detenido dos años más tarde, en marzo del 2011. Vivía en la casa de Julia junto a su tercera mujer, con quien regentaba el bar La Parada, en Riu Clar, y en este local tenía una especie de zulo. Según diversas fuentes, en aquella época tenía pensado trasladarse a Paraguay, país originario de su nueva esposa, a quien le habría hecho un seguro de vida.

    El abogado de Mercedes, Pere Sutil, quien lo define como un “psicópata de manual” había presentado ya requerimientos para que lo arrestaran cuando se materializó el golpe policial. Los mossos hallaron en su casa dinero en efectivo y un pico y una pala con restos de sangre, pero no pudieron identificar el ADN, explicó Sutil, como tampoco han podido encontrar los restos de los desaparecidos. Cuando la juez lo envió a prisión provisional, Laso se arrodilló y exclamó ante las partes durante la vista: “¡Por vuestros hijos!”. Cinco años más tarde, será juzgado por un tribunal popular. La Fiscalía pide una pena de cárcel de 30 años por los dos delitos de homicidio. La acusación solicita elevar la condena al considerar las muertes asesinatos.

    El ébola repatriado por Occidente

    El ébola repatriado por Occidente


    Seis europeos y cuatro estadounidenses tienen algo en común. Todos se encontraban en uno de los dos países más golpeados por el ébola —Liberia o Sierra Leona— y todos tenían contacto con enfermos o con laboratorios. Son médicos o enfermeros....

    Seis europeos y cuatro estadounidenses tienen algo en común. Todos se encontraban en uno de los dos países más golpeados por el ébola —Liberia o Sierra Leona— y todos tenían contacto con enfermos o con laboratorios. Son médicos o enfermeros. Son cooperantes o misioneros. Todos ellos, los 10, fueron repatriados apenas se confirmó que tenían el virus o que había riesgo de contagio. Solo dos, sin embargo, han muerto tras volver a casa. Los religiosos Miguel Pajares Martín y Manuel García Viejo, de la orden de San Juan de Dios, fallecieron menos de una semana después de pisar España. Son, también, los de mayor edad: 75 y 69 años.

    Los 10 —entre ellos, tres de España, uno de Inglaterra, uno de Alemania y uno de Francia— han tenido suertes distintas, como distintos han sido, también, sus antecedentes médicos y tratamientos. Los dos españoles fallecidos —una tercera repatriada, Juliana Bonoha Bohé, no tenía ébola— presentaban problemas cardiacos y tomaban medicinas para controlarlos. García Viejo, por ejemplo, tenía fibrilación auricular, una de las arritmias más frecuentes en las consultas médicas. Seguía, por ello, un tratamiento anticoagulante, que le servía para diluir la sangre y así evitar una trombosis o un ictus.

    Marta Lado, médico española que se encuentra en Freetown, la capital de Sierra Leona, vio a García Viejo antes de que fuera repatriado. Es coordinadora médica del proyecto de cooperación que el Kings's Collage de Londres ejecuta en Connaught, el hospital público más grande del país, y asesora del Ministerio de Sanidad local. "El riesgo de una enfermedad hemorrágica en una persona con un tratamiento anticoagulante es muy alto. Yo estuve con Manuel antes de la repatriación y era un hombre superfuerte, pero tenía casi 70 años. Yo veo morir a gente de 20 años, no digamos a uno de esta edad y con una disfunción diastólica", estima la especialista, que también participó en el operativo de traslado del misionero, desde el hospital de Lakka, en las afueras de la ciudad, hasta el aeropuerto, donde ya lo esperaba un avión medicalizado. Eran días de cuarentena en Sierra Leona y la circulación estaba restringida.

    Con ella coincide Sergio Serrano, médico adjunto e investigador del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Ramón y Cajal, en Madrid. El especialista destaca, además, que con "una muestra tan pequeña" como esta, es imposible valorar la efectividad de los tratamientos ni llegar a conclusiones. Siete de los nueve contagiados —menos García Viejo y el paciente de Alemania— han recibido tratamientos experimentales, aunque en el caso de Francia, "una joven enfermera" de Médicos Sin Frontera, los médicos no han especificado cuáles; ni siquiera han identificado a los contagiados ni han proporcionado las edades. El hospital que atiende al paciente de Alemania solo ha divulgado que se trata de un trabajador de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de origen senegalés, que en principio tenía previsto recibir un tratamiento de soporte.  "Muchos factores individuales pueden incidir en una mejor respuesta: la edad, la raza, el polimorfismo genético (las pequeñas variaciones en los genes) y, sobre todo, el tiempo de evolución de la enfermedad". 

    Serrano destaca que no es lo mismo proporcionar inmediatamente un fármaco que después de varios días. Los dos españoles fallecidos ya reportaban síntomas como fiebre una semana antes de llegar al hospital Carlos III de Madrid. "No se conoce aún el grado de eficacia de estos tratamientos en humanos porque, ante la emergencia, se han acelerado los pasos habituales. Unos han sido probados en animales, pero en las primeras horas posteriores al contagio, un escenario muy distinto del de una epidemia con estas características", menciona el especialista.

    Además de a Pajares, a otros tres enfermos se les administró el suero ZMapp, ahora agotado en todo el mundo: a Kent Brantly (33 años) y Nancy Writebol (59), los dos primeros estadounidenses repatriados, y al británico William Polley (29). El tercer norteamericano, Rick Sacra (51), recibió una combinación del fármaco canadiense TKM y de un suero que había sido preparado con la sangre de Brantly por los anticuerpos presentes en ella. Un tratamiento similar —pero con el plasma de Polley— ha recibido el cuarto paciente repatriado por Estados Unidos, del que tampoco se han proporcionado datos. 

    Palizas al grito de “¡arriba España, maricones!”

    Palizas al grito de “¡arriba España, maricones!”


    “Acabábamos de salir de la discoteca. Eran las cuatro menos diez de la mañana. Dos hombres bien vestidos, con camisa blanca, de 25 o 30 años, nos preguntaron: ‘¿Qué tal chicos?’ Dijimos que nos íbamos a casa y uno de ellos dijo: ‘¡No te...

    “Acabábamos de salir de la discoteca. Eran las cuatro menos diez de la mañana. Dos hombres bien vestidos, con camisa blanca, de 25 o 30 años, nos preguntaron: ‘¿Qué tal chicos?’ Dijimos que nos íbamos a casa y uno de ellos dijo: ‘¡No te vas a ningún sitio, maricón!’ y empezó a pegarnos. Fue una locura. Gritaba: ‘¡Fuera de aquí, maricones! A mi pareja le rompió la nariz. Yo tengo contusiones por todo el cuerpo”. Miguel y su novio han denunciado esta semana en los juzgados de Madrid la agresión homófoba. “Otros dos chicos que creen que fueron agredidos por la misma persona se han puesto en contacto con nosotros, pero ellos no denunciaron”, relata a EL PAÍS. Miguel prefiere aparecer sin apellidos. Tiene miedo.

    A Adolfo Infante y su marido les atacaron el 12 de octubre de 2013, cuando salían de cenar de un restaurante céntrico de Palencia. “Dos hombres nos pegaron puñetazos y patadas mientras gritaban ‘¡Arriba España, maricones!’”, explica. “Estábamos tan asustados que dijimos que no eramos gais para que dejaran de pegarnos, pero siguieron haciéndolo. Los golpes se curan, pero quedan secuelas de otro tipo. Los dos estuvimos en tratamiento psicológico. Lo que más daño hace es la humillación, la impotencia”. Adolfo y su marido lo denunciaron —el caso sigue abierto—, pero no fue fácil. “La primera reacción es callarte, pero son los agresores los que deberían esconderse, no las víctimas”.

    Ellos denunciaron, pero son la excepción. Las agresiones homófobas, según los colectivos gais, van a más, pero solo una minoría las denuncia. La Comisión Europea pidió en 2010 a la Agencia Europea de Derechos Fundamentales que recabara datos sobre discriminación y delitos motivados por prejuicios contra gais, lesbianas y transexuales. El informe, una macroencuesta entre 93.079 personas de toda la UE más Croacia, se presentó en mayo de 2013. Un 46% de los encuestados en España dijo haber sido atacado o amenazado con violencia en el último año (un punto por encima de la media del estudio); solo el 18% lo había denunciado (un punto menos que la media) y a la pregunta de por qué no lo habían hecho, los gais, lesbianas y transexuales agredidos en España dieron varias razones: ni se le había ocurrido (48%), porque pensó que no serviría de nada (32%); por miedo a una reacción homófoba de la policía (19%); por temor a represalias (16%); por vergüenza, porque no quería que nadie lo supiera (15%)...

    “En esto está pasando como hace años con las mujeres maltratadas”, explica Raúl García, del Colectivo de gais, lesbianas y transexuales de Madrid (Cogam). Nosotros les aconsejamos que denuncien, pero no podemos obligarles”.

    Cuanto más baja es la edad, más posibilidades de que la víctima no haya revelado aún su orientación sexual en su entorno. Amanda Rodríguez, coordinadora de Arcópoli, asociación de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de las Universidades Politécnica y Complutense de Madrid, asegura que la mayoría de víctimas que no denuncian pero consultan a la asociación “no han salido del armario”. Las agresiones, añade, suelen concentrarse en “zonas de ambiente”, y el agresor suele ser múltiple: “Va en pareja o grupo”. La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) ha lanzado la campaña No te calles, ¡denuncia! en la que anima tanto a víctimas como a testigos a no ocultar estas agresiones.

    Tanto Miguel como Adolfo se quejan del trato policial que recibieron tras ser víctimas de la paliza. “Fueron desagradables”, explica Miguel. “Por eso decidimos denunciar directamente en el juzgado”. “Tienden a quitarle importancia, a tratarlo como una pelea, pero es un delito de odio”, añade Adolfo. “Y si hacen mal el atestado hay muy pocas posibilidades de que la denuncia prospere. Es fundamental que los policías reciban una formación específica y que se cree un protocolo de actuación para estos casos. Como se hizo con las mujeres maltratadas”.

    El pasado abril, siguiendo las recomendaciones del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de la UE, el Gobierno publicó por primera vez un balance de los llamados “delitos de odio”, que no están tipificados como tales en el código penal, sino que se consideran una agravante cuando el que delinque lo hace por racismo, discriminación por orientación sexual, creencias religiosas, discapacidad, antisemitismo o aporofobia (rechazo al pobre).

    Para hacer ese estudio se modificó el sistema estadístico de criminalidad. El resultado: de los 1.172 delitos de odio registrados en 2013, la mayoría (452) habían sido motivados por la orientación sexual de la víctima, seguidos por racismo (381) y discriminación al discapacitado (290).

    Según la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, más de 14.500 agentes de policía y guardia civil han recibido cursos específicos. Pero Miguel y Adolfo aún no han notado ese cambio de sensibilidad policial. El consejero de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, Jesús Fermosel, pide a la policía que “actúe de manera rotunda contra estos pequeños grupos de intolerantes” que atacan a vecinos como Miguel por su orientación sexual.

    En Madrid se produjeron el año pasado 38 agresiones de este tipo, según el programa de atención a homosexuales y transexuales de la comunidad. El fiscal jefe dictó en octubre del año pasado una instrucción para todos los fiscales madrileños sobre los “criterios a seguir en la investigación y persecución de los delitos de odio y discriminación” para “facilitar la máxima protección a las víctimas”. La memoria de la fiscalía de Madrid, presentada este mes, habla de un “auge” de estas agresiones y coincide con la crítica de Miguel y Adolfo: “La praxis diaria evidencia que muchos de estos asuntos pueden llegar a ser considerados como hechos de trascendencia menor por fuerzas de seguridad, jueces y fiscales, siendo relativamente frecuente que se reputen como meras faltas sin que la investigación policial ni la instrucción judicial profundicen, en no pocos casos, en todo el reproche que merece la conducta”.

    También la última memoria de la Fiscalía General del Estado advierte que con frecuencia este tipo de agresiones no son “debidamente catalogadas”, lo que atribuye tanto a la investigación policial o judicial como al hecho de que muchas víctimas no denuncian “por circunstancias personales, temor a represalias, sensación de vulnerabilidad, desconfianza en las fuerzas de seguridad o situación de irregularidad en España”.

    Colectivos gais, víctimas y fiscales comparten, a grandes rasgos, el mismo diagnóstico: los delitos de odio aumentan y no se identifican ni castigan adecuadamente. La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales pide al Gobierno una ley integral de igualdad de trato —estuvo en proyecto en la legislatura anterior—. “Necesitamos una ley específica, como la que lucha contra el maltrato a las mujeres”, insiste Adolfo, a punto de cumplir un año de su brutal agresión

    El paciente en tropel


    El acto médico encierra —por sí mismo— un efecto muy perverso desde el punto de vista económico: en este caso la oferta y la demanda se hallan en las mismas manos. El doctor ofrece sus servicios al paciente, pero para ello demanda análisis, tacs,...

    El acto médico encierra —por sí mismo— un efecto muy perverso desde el punto de vista económico: en este caso la oferta y la demanda se hallan en las mismas manos. El doctor ofrece sus servicios al paciente, pero para ello demanda análisis, tacs, cultivos, radiografías, endoscopias, colonoscopias, etcétera, ofrece salud y la demanda simultáneamente a través de las pruebas. Cuanto más competente pretende ser el médico más tiende a arruinar el sistema sanitario. Cuánto más se empeña en curar más cuestiona el funcionamiento del modelo que sin solución tiende a empeñarse interminablemente.

    Pero hay más. Esta perversión sanitaria no acabará por entero en sí misma, sino que llega a empeorar gravemente con el acendrado trabajo de las compañías farmacéuticas que en su vivo propósito por aumentar la clientela resaltan enfermedades nuevas con la colaboración voluntaria o no de las publicaciones y estudios especializados. De este modo, fatalmente, el orden farmacéutico pasa a ser un creador de desorden. Desorden farmacológico en el consumo de la población porque a más número de enfermos, reales o imaginarios, mayores beneficios para la cadena de laboratorios y las farmacias. ¿Cómo no esperar pues que, con el tiempo, la totalidad de la población se convierta en sick victims?

    Ciertamente, esta acrecentada pasión viene a ser la asíntota del progreso en los países desarrollados. El crecimiento del gasto en sanidad se enarbola como índice del bienestar social. Pero, efectivamente, la medicina perversa también crea su malestar e incluso su crimen. Lesiona, pervierte y puede empeorar al individuo.

    De hecho, casi todos los habitantes occidentales ya nos relacionamos cotidianamente en cuanto enfermos. Enfermos de algo o sospechosos de diagnósticos adversos. El famoso DSM, libro donde se describen todas las enfermedades psiquiátricas conocidas, no deja de aumentar sus páginas en nuevas ediciones.

    Se puede estar loco de amor o loco de remate. Pero eso era antes: ahora se es sujeto de tratamiento psiquiátrico casi por cualquier cosa. Se trata con psicotropos el hambre, la gula, el duelo o la tristeza, la pena de un fracaso, la excitación del éxito, el tedio o el temor a la muerte.

    Muy significativamente, ha crecido hasta porcentajes superiores al 30% el llamado déficit de atención atribuido a los escolares. ¿Déficit de atención? ¿Hiperactividad? Realmente si estos niños concentraran la atención en un asunto en vez de desparramarla o fueran menos activos no podrían vivir en el mundo disperso y poblado de estimulaciones que existe. Se les llama enfermos pero, en realidad, son actuales.

    Sin duda, característico de la época es perseguir ansiosamente la salud a la manera de los mendigos que han de buscarse de una u otra forma, exasperadamente, la supervivencia. La dietética o la gimnasia, el pilates y los balnearios, los vegetales o los minerales, todo forma parte de un envolvente y complejo universo terapéutico. De hecho, pasará por irresponsable aquel que no se está procurando algún remedio apropiado, preventivo o no, para salvarse de las mil patologías que nos acechan.

    El mundo, por fin, es radicalmente inmundo, y nosotros sus condenados internos. Todos, pacientes en cuanto seres vivos que denodadamente han de sortear la muerte que bulle incluso entre las flores.

    Porque todos los demás, los descuidados o indolentes, van dejando de formar parte de la consciencia moderna. ¿El malestar en la cultura? Esta es la cultura del malestar a todo trance y la gran ocasión para entregarnos concienzudamente a ser cultos cuidándonos. ¿Hasta dónde? Hasta que un accidente fatal, en absoluto previsible, venga a ensañarse con nosotros. Pero entonces, incluso, como sucede con la aparición de un cáncer, nos caerá encima la responsabilidad de luchar sin desmayo contra el Mal para (¿indefinidamente?) salvarnos. 

    Miles de personas celebran la retirada de la ley del aborto

    Miles de personas celebran la retirada de la ley del aborto


    Los colectivos de mujeres han celebrado este domingo el Día de Acción Global por la Despenalización del Aborto, que se celebra en países de todo el mundo, con manifestaciones en las calles de 40 ciudades españolas. Las marchas, que se convocaron...

    Los colectivos de mujeres han celebrado este domingo el Día de Acción Global por la Despenalización del Aborto, que se celebra en países de todo el mundo, con manifestaciones en las calles de 40 ciudades españolas. Las marchas, que se convocaron hace más de una semana con carácter de protesta contra la reforma que planeaba el Gobierno para derogar la ley de plazos 2010, se han convertido finalmente en una fiesta porque esa reivindicación se cumplió el pasado martes, cuando el presidente Rajoy anunció la retirada del anteproyecto de ley.

    En Madrid, donde ha discurrido la marcha más numerosa, ni la lluvia ha logrado apagar los ánimos. Unas 3.000 personas han celebrado la retirada del anteproyecto con cánticos y consignas festivas como “Sí se puede” o “Gallardón se ha quedado sin sillón”, en referencia a dimisión del ministro que impulsó la reforma. Entre los manifestantes había miembros de colectivos feministas y en defensa del aborto, sindicatos y representantes del PSOE e IU. La pancarta de los socialistas la encabezaba su secretario general Pedro Sánchez, que se ha sumado a la fiesta pero ha advertido al Gobierno de que su partido va a estar “vigilante” para que no se produzca ningún recorte en los derechos de las mujeres. El líder del PSOE ha pedido además al PP que retire el recurso que tiene presentado antes el Tribunal Constitucional contra la ley de 2010, que permite el aborto hasta las 14 semanas de gestación sin necesidad de justificarlo.

    Pese al carácter festivo de la manifestación, no han faltado las reivindicaciones. “Hay que seguir defendiendo el derecho de las mujeres a decidir ante los intentos, ya anunciados por el presidente del Gobierno, de colar por la puerta de atrás medidas que contemplaba el anteproyecto como la restricción del derecho a decidir de las jóvenes; o ante el riesgo de que sea el Tribunal Constitucional, fallando a favor del recurso presentado por el PP, quien ajuste la ley a sus propuestas", ha explicado una portavoz de la Coordinadora Feminista, organizadora de las movilizaciones en toda España. Pancartas como “Las menores somos mano de obra barata pero no podemos abortar” y consignas cantadas durante la marcha como “A los 16 se puede decidir” o “Mi padre no decide, yo decido” han sido el reflejo de esas demandas.

    La marcha ha concluido con la lectura de un manifiesto en defensa del aborto “libre, seguro y gratuito”, a lo que ha seguido el momento más festivo de la movilización: un 'flashmob' (baile colectivo) organizado por la Asamblea Feminista de Madrid desde hace semanas por medio de las redes sociales, donde difundieron un vídeo que mostraba los pasos de la coreografía y la letra de una canción reinvidicativa para que cualquier ciudadano pudiera sumarse al baile.

    Además de Madrid, el movimiento feminista ha convocado movilizaciones en otras 37 ciudades españolas, como Barcelona, Sevilla, Bilbao, Valladolid, Alicante, Málaga, A Coruña o Vigo. El Día de Acción Global contra el Aborto se celebra cada año el 28 de septiembre en todo el mundo desde 1990, cuando organizaciones feministas de América Latina y el Caribe acordaron esta fecha para reivindicar el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad de forma segura. Se estima que cada año 46 millones de mujeres alrededor del mundo recurren al aborto inducido para terminar con un embarazo no deseado. El tratamiento legislativo que se le ha dado al aborto varía de un país a otro, aunque la tendencia general es hacia la aprobación de leyes más liberales. Se calcula que actualmente el 62% de la población mundial vive en países donde la interrupción voluntaria está permitida.

    La madre de una niña acosada que se suicidó logra reabrir el caso

    La madre de una niña acosada que se suicidó logra reabrir el caso


    La madre lleva tatuado en la muñeca el nombre de su hija rodeado por el símbolo de infinito. Montserrat Magnien no piensa parar hasta que la justicia investigue a fondo por qué Carla se tiró con 14 años de un acantilado en Gijón. La madre...

    La madre lleva tatuado en la muñeca el nombre de su hija rodeado por el símbolo de infinito. Montserrat Magnien no piensa parar hasta que la justicia investigue a fondo por qué Carla se tiró con 14 años de un acantilado en Gijón. La madre sabía cosas, pero no todo. Sabía que Carla se ponía el flequillo sobre el ojo estrábico porque en el colegio la llamaban “bizca” —“Lo primero que salía en Google cuando tecleabas su nombre era ‘virola”—. También sabía que un grupo de niñas le decían “bollera”. Las notas empeoraron, y Carla llegó a hacerse cortes en los brazos (que se tapaba con pulseras). Cuando le preguntaba qué le pasaba, “iba de fuerte”: “Bah, no te preocupes, paso de ellas, mamá”. Cuando preguntaba en el colegio, le decían: “Son cosas de crías, están en la edad...”. Montserrat Magnien insistió, llevó a su hija al psicólogo como le indicaron y se puso a mirar otros colegios... Pero ya no dio tiempo.

    Un año y medio después del suicidio, tras dos denuncias por acoso escolar, la Fiscalía de Menores de Asturias ha expedientado (a los menores no se les imputa) esta semana a dos compañeras de Carla por acosarla en el colegio Santo Ángel de la Guarda de Gijón. “Por un lado estás agradecida de que por fin te hagan caso”, dice Montserrat. “Pero la pérdida puede a todas las alegrías”.

    Tras la muerte de Carla hubo una primera investigación y su madre descubrió entonces cosas que no sabía. Los insultos eran diarios y también tenían lugar en Facebook, Tuenti y Ask.fm, redes sociales en las que Montserrat aún pasa noches navegando en busca de pistas. También descubrió que “las de siempre” le habían tirado a Carla agua de los servicios y que la habían agredido fuera del colegio. A la cara, le decían “Topacio, un ojo para aquí y otro para el espacio”. En las redes, compartían imágenes de un POU (especie de Tamagochi) bizco al que llamaban Carla.

    Lo contaron sus compañeros. La niña “estaba harta de los insultos y no entendía por qué se metían con ella, si no había hecho nada”. La madre denunció por acoso e inducción al suicidio a las cuatro niñas que mencionaban los testigos. El fiscal de menores de Asturias —igual que el juez de instrucción y el inspector escolar antes que él— no vio indicios suficientes y archivó el caso en enero. Pero Montserrat no se rindió.

    Con nuevos abogados, la madre de Carla presentó en abril —antes de que se cumpliera un año de su muerte—, una segunda denuncia en la que no se menciona la inducción al suicidio —un delito muy difícil de demostrar, más aún en menores—, sino un delito contra la integridad moral, vejaciones e insultos. Los letrados Leticia de la Hoz y Luis Manuel Fernández trufaron su denuncia de pruebas, como esta conversación de Facebook entre Carla y su hermana Andrea, de 25 años, un par de meses antes del suicidio:

    — Carla: “Acompáñame. Contigo no me va a decir nadie nada, no tienen cojones”.

    — Andrea: “¿Pero qué pasa nena? Cuéntame”.

    — C. : “Na, que se meten conmigo...”.

    — A.: “¿Quién? ¿Por qué? ¿Del cole? ¿O de fuera?”.

    — C.: “Del cole (...), las de siempre”.

    Carla le cuenta a su hermana que se rumorea que le quieren pegar y que nadie se atreve a defenderla. Andrea promete hablar “civilizadamente” con ellas y aconseja que se lo cuente a la directora. “Que ya lo sabe”, le responde Carla dos veces.

    La denuncia también recoge comentarios de compañeros de Carla en redes sociales tras su muerte: “Todo el SAG [acrónimo del colegio] se metía con ella”, dice una; “¿Asesina por qué?”, se defiende otra, “Yo sí, me metí con ella. ¿Y? ¿Soy la única persona acaso? Creo que no, eh”. Otro confiesa: “Era una niña muy fuerte, aguantó hasta el último día de su vida los insultos de todos esos hijos de la gran..., me incluyo entre ellos”.

    “Estas nuevas pruebas demuestran que efectivamente pudo haber un acoso continuado”, explica el fiscal de menores asturiano Jorge Fernández Caldevilla, que rectificó su decisión en abril abriendo las diligencias que han desembocado en estas dos aperturas de expedientes —Montserrat denunció a cuatro niñas, pero una de ellas era menor de 14 y por tanto inimputable cuando se produjeron los hechos, y la otra había tenido una pelea puntual con Carla—. El fiscal subraya, sin embargo: “En ningún caso hay pruebas para creer que las menores expedientadas actuaron con la intención de que Carla se suicidase, lo que pudo deberse a muy diversos factores y cuyo esclarecimiento no nos compete”.

    Cuando Carla murió, su colegio —que pertenece a la misma congregación que un centro sevillano recientemente denunciado en otro caso de acoso— mandó un SMS de pésame a Montserrat y comunicó a padres y alumnos que el suicidio se debió exclusivamente a “asuntos familiares” —la niña mencionó que estaba triste porque su hermana se había independizado—. No hablaron más del tema. “Prefieren taparlo”, lamenta Montserrat. “Entre los padres también hay silencio, porque nadie quiere líos y menos aún meter a sus hijos en líos”.

    Pero entre las pruebas presentadas hay varias actas del colegio sobre reuniones de Montserrat con las profesoras de su hija. La primera, un año antes del suicidio, menciona “problemas de relación” con un grupo de alumnas y recomienda que Carla “no responda a las provocaciones” . La última, un par de meses antes del suicidio, reconoce el acoso de las expedientadas y añade: “Medidas a adoptar: Vigilar tema acoso de más alumnas de 2ºB”. “No puede ser que te vayas a trabajar pensando que dejas a tu hijo en un sitio seguro y pase algo así”, lamenta Montserrat. “¿Crees que ahora no hay otro niño sufriendo lo mismo que sufrió Carla?”, pregunta.

    Sus abogados persiguen “un castigo simbólico” para las dos niñas expedientadas (tareas socioeducativas, reeducación) y responsabilidad civil para el colegio por pasividad y falta de diligencia. El día que Carla no apareció en el centro no avisaron a su madre. “Pasaron cuatro horas desde que salió de casa y la hora de la muerte”, dice Montserrat. “Podíamos haberla encontrado”.

    Desde la Asociación contra el Acoso Escolar de Asturias (985 15 50 72), Encarnación García urge a los colegios a actuar ante el primer indicio. “Muchos docentes miran para otro lado y van ganando tiempo hasta que el acosado acaba por irse del colegio”. Según García, cada vez se dan más casos entre niñas y el acoso es más común en centros concertados y privados. En cuanto los padres perciben “algo”, aconseja registrarlo por escrito, contarlo en el colegio, ir al pediatra, pedir una inspección escolar y “evitar que vaya a más”.

    El 11 de abril de 2013 llovía. Carla tuvo que cruzar, vestida de uniforme, todo Gijón para llegar al acantilado donde encontraron su mochila y su chaqueta. Faltaban su queridísima sudadera blanca y negra de corazones y su Blackberry (donde según una amiga, había dejado notas de despedida para su madre y su hermana). “Alguien tuvo que verla llegar hasta allí; necesitamos que hable”, repite Montserrat, convencida de que nunca se investigó bien el suceso.

    Colgados de los ansiolíticos

    Colgados de los ansiolíticos


    La tristeza no es una enfermedad. Sentir dolor por la muerte de alguien querido no es patológico. Y temblar cuando se habla en público por primera vez, tampoco. La vida no se puede tratar con pastillas y, sin embargo, cada vez recurrimos más a ellas...

    La tristeza no es una enfermedad. Sentir dolor por la muerte de alguien querido no es patológico. Y temblar cuando se habla en público por primera vez, tampoco. La vida no se puede tratar con pastillas y, sin embargo, cada vez recurrimos más a ellas para combatir lo que no es otra cosa que el simple malestar de vivir. En lugar de asumir por la mañana los nubarrones con un “buenos días tristeza”, corremos al médico para que nos recete antidepresivos. Y en lugar de encararnos con el jefe tóxico que nos acosa, corremos al psiquiatra en busca de ansiolíticos.

    En 10 años se ha producido en España un aumento del consumo de medicamentos psiquiátricos que no está justificado. De hecho, la mayoría de las patologías mentales de causa endógena tienen una incidencia estable en el tiempo y similar en todo tipo de sociedades. Lo que sí puede aumentar es la incidencia de trastornos transitorios de carácter reactivo, la depresión causada por estrés, por ejemplo. Pero ni siquiera eso explica el aumento que se ha observado en la prescripción. No hay en España, país alegre y soleado donde los haya, por mucho que apriete la crisis, tanta depresión como indican las ventas de Prozac y otros antidepresivos. Ni se justifica que en las estadísticas de la OCDE, España figure en segundo lugar en consumo de tranquilizantes.

    ¿Qué ha propiciado este salto tan espectacular de lo que podríamos denominar psiquiatría de complacencia? La presión de la industria farmacéutica, con su estrategia de ganar mercados a costa de crear nuevos síndromes, es señalada por muchos autores como el desencadenante de la espiral medicalizadora. Resulta más barato y más lucrativo crear nuevos mercados para viejos principios activos reciclados como nuevos fármacos que encontrar nuevos tratamientos. Después de alertar en el Britihs Medical Journal en 2002 (Selling sickness: the pharmaceutical industry and disease mongering), Ray Moynihan hurgó en varios libros e investigaciones los mecanismos que han llevado a etiquetar como enfermedades procesos que no lo son: desde la fobia social al síndrome de las piernas inquietas. La psiquiatría infantil, con el espectacular aumento del diagnóstico de autismo e hiperactividad, ha resultado el campo mejor abonado.

    Pero aunque es fácil colocarle a la industria farmacéutica la etiqueta de villana, no es el único factor. Y en ocasiones, ni siquiera el más importante. Desde la salud pública se dice que somos lo que comemos, pero más que nada somos lo que pensamos. Autores como Byung-Chul Han o Zygmunt Bauman nos dan, desde la sociología y la filosofía, claves que ayudan a explicar mejor el fenómeno. Por un lado, como dice Han en La sociedad del cansancio, las consecuencias de dejar atrás la organización social disciplinaria, en la que si uno cumple con su deber podrá vivir satisfecho, para sumergirnos en la sociedad del rendimiento, cuyo paradigma es ese individuo exhausto por una competitividad autoimpuesta y sin límite que le obliga a estar siempre alerta y siempre en forma, y que percibe cualquier distracción o contratiempo como una amenaza para su carrera. Si fracasa, será por su culpa. Para Bauman, en estos tiempos hipercompetitivos, los que no siguen quedan excluidos, y eso crea mucha angustia. La gente ve la vida como el juego de las sillas, en el que un momento de distracción “puede comportar una derrota irreversible”. Y así es cómo, “incapaces de controlar la dirección y la velocidad del coche que nos lleva, nos dedicamos a escrutar los siete signos del cáncer, los cinco síntomas de la depresión, los fantasmas de la hipertensión o el colesterol, y nos entregamos a la compra compulsiva de salud”.

    Todo eso, en el marco de una cultura que fomenta el consumismo y el individualismo hedonista, que produce individuos exigentes, impacientes y con escasa tolerancia a la frustración y que, como advirtió Daniel Callahan, director del proyecto Los Fines de la Medicina, del Hastings Center de Nueva York, esperan de la medicina aquello que esta no les puede dar. Esos individuos son muy vulnerables a la publicidad, abierta o encubierta, que les ofrece el recurso a las pastillas como el elixir mágico que les ayudará a construir una burbuja de felicidad, aunque sea inducida por la química.

    La mayor parte de esa presión se canaliza hacia la consulta del médico de cabecera, que muchas veces solo tiene el talonario de recetas para hacer frente a tan perentorias demandas. Pero los medicamentos no son inocuos. Barbara Starfield, de la Universidad John Hopkins, señalaba ya en 2002 en To err is human que la iatrogenia de los tratamientos era la tercera causa de muerte en Estados Unidos. El problema es que, como indica Enrique Gavilán, médico de familia que ha investigado los procesos de medicalización, si no se hace un seguimiento adecuado, algunos de estos fármacos crean dependencia. Y ahí tenemos una nueva forma de hacerse adicto. Andreu Segura, especialista en salud pública, lamenta que la sociedad no sea consciente de que las pastillas pueden ayudar cuando son necesarias, pero también tienen efectos adversos, y eso es lo único que producen cuando se recetan sin justificación. Pero mientras nos excedemos en la prescripción en procesos que no son patológicos, hay al mismo tiempo muchos enfermos con verdaderas enfermedades mentales que ni siquiera están tratados. Para Antoni Bulbena, jefe del Departamento de Psiquiatría de la UAB, esa es la gran e injusta paradoja de este historial. Al final, unos sufren por demasiado medicados y otros por demasiado poco. 

    “Convertimos problemas cotidianos en trastornos mentales”

    “Convertimos problemas cotidianos en trastornos mentales”


    Allen Frances (Nueva York, 1942) dirigió durante años el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM), en el que se definen y describen las diferentes patologías mentales. Este manual, considerado la biblia de los psiquiatras, es revisado periódicamente...

    Allen Frances (Nueva York, 1942) dirigió durante años el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM), en el que se definen y describen las diferentes patologías mentales. Este manual, considerado la biblia de los psiquiatras, es revisado periódicamente para adaptarlo a los avances del conocimiento científico. El doctor Frances dirigió el equipo que redactó el DSM IV, a la que siguió una quinta revisión que amplió considerablemente el número de entidades patológicas. En su libro ¿Somos todos enfermos mentales? (Ariel, 2014) hace autocrítica y cuestiona que el considerado como principal referente académico de la psiquiatría colabore en la creciente medicalización de la vida.

    Pregunta. En el libro entona un mea culpa, pero aún es más duro con el trabajo de sus colegas en el DSM V. ¿Por qué?

    Respuesta. Nosotros fuimos muy conservadores y solo introdujimos dos de los 94 nuevos trastornos mentales que se habían sugerido. Al acabar, nos felicitamos, convencidos de que habíamos hecho un buen trabajo. Pero el DSM IV resultó ser un dique demasiado endeble para frenar el empuje agresivo y diabólicamente astuto de las empresas farmacéuticas para introducir nuevas entidades patológicas. No supimos anticiparnos al poder de las farmacéuticas para hacer creer a médicos, padres y pacientes que el trastorno psiquiátrico es algo muy común y de fácil solución. El resultado ha sido una inflación diagnóstica que produce mucho daño, especialmente en psiquiatría infantil. Ahora, la ampliación de síndromes y patologías en el DSM V va a convertir la actual inflación diagnóstica en hiperinflación.

    P. ¿Todos vamos a ser considerados enfermos mentales?

    R. Algo así. Hace seis años coincidí con amigos y colegas que habían participado en la última revisión y les vi tan entusiasmados que no pude por menos que recurrir a la ironía: habéis ampliado tanto la lista de patologías, les dije, que yo mismo me reconozco en muchos de esos trastornos. Con frecuencia me olvido de las cosas, de modo que seguramente tengo una predemencia; de cuando en cuando como mucho, así que probablemente tengo el síndrome del comedor compulsivo, y puesto que al morir mi mujer, la tristeza me duró más de una semana y aún me duele, debo haber caído en una depresión. Es absurdo. Hemos creado un sistema diagnóstico que convierte problemas cotidianos y normales de la vida en trastornos mentales.

    P. Con la colaboración de la industria farmacéutica...

    R. Por supuesto. Gracias a que se les permitió hacer publicidad de sus productos, las farmacéuticas están engañando al público haciendo creer que los problemas se resuelven con píldoras. Pero no es así. Los fármacos son necesarios y muy útiles en trastornos mentales severos y persistentes, que provocan una gran discapacidad. Pero no ayudan en los problemas cotidianos, más bien al contrario: el exceso de medicación causa más daños que beneficios. No existe el tratamiento mágico contra el malestar.

    P. ¿Qué propone para frenar esta tendencia?

    R. Controlar mejor a la industria y educar de nuevo a los médicos y a la sociedad, que acepta de forma muy acrítica las facilidades que se le ofrecen para medicarse, lo que está provocando además la aparición de un mercado clandestino de fármacos psiquiátricos muy peligroso. En mi país, el 30% de los estudiantes universitarios y el 10% de los de secundaria compran fármacos en el mercado ilegal. Hay un tipo de narcóticos que crean mucha adicción y pueden dar lugar a casos de sobredosis y muerte. En estos momentos hay ya más muertes por abuso de medicamentos que por consumo de drogas.

    P. En 2009, un estudio realizado en Holanda encontró que el 34% de los niños de entre 5 y 15 años eran tratados de hiperactividad y déficit de atención. ¿Es creíble que uno de cada tres niños sea hiperactivo?

    R. Claro que no. La incidencia real está en torno al 2%-3% de la población infantil y sin embargo, en EE UU están diagnosticados como tal el 11% de los niños y en el caso de los adolescentes varones, el 20%, y la mitad son tratados con fármacos. Otro dato sorprendente: entre los niños en tratamiento, hay más de 10.000 que tienen ¡menos de tres años! Eso es algo salvaje, despiadado. Los mejores expertos, aquellos que honestamente han ayudado a definir la patología, están horrorizados. Se ha perdido el control.

    P. ¿Y hay tanto síndrome de Asperger como indican las estadísticas sobre tratamientos psiquiátricos?

    R. Ese fue uno de los dos nuevos trastornos que incorporamos en el DSM IV y al poco tiempo el diagnóstico de autismo se triplicó. Lo mismo ocurrió con la hiperactividad. Nosotros calculamos que con los nuevos criterios, los diagnósticos aumentarían en un 15%, pero se produjo un cambio brusco a partir de 1997, cuando las farmacéuticas lanzaron al mercado fármacos nuevos y muy caros y además pudieron hacer publicidad. El diagnóstico se multiplicó por 40.

    P. La influencia de las farmacéuticas es evidente, pero un psiquiatra difícilmente prescribirá psicoestimulantes a un niño sin unos padres angustiados que corren a su consulta porque el profesor les ha dicho que el niño no progresa adecuadamente, y temen que pierda oportunidades de competir en la vida. ¿Hasta qué punto influyen estos factores culturales?

    R. Sobre esto he de decir tres cosas. Primero, no hay evidencia a largo plazo de que la medicación contribuya a mejorar los resultados escolares. A corto plazo, puede calmar al niño, incluso ayudar a que se centre mejor en sus tareas. Pero a largo plazo no ha demostrado esos beneficios. Segundo: estamos haciendo un experimento a gran escala con estos niños, porque no sabemos qué efectos adversos pueden tener con el tiempo esos fármacos. Igual que no se nos ocurre recetar testosterona a un niño para que rinda más en el fútbol, tampoco tiene sentido tratar de mejorar el rendimiento escolar con fármacos. Tercero: tenemos que aceptar que hay diferencias entre los niños y que no todos caben en un molde de normalidad que cada vez hacemos más estrecho. Es muy importante que los padres protejan a sus hijos, pero del exceso de medicación.

    P. ¿En la medicalización de la vida, no influye también la cultura hedonista que busca el bienestar a cualquier precio?

    R. Los seres humanos somos criaturas muy resilientes. Hemos sobrevivido millones de años gracias a esta capacidad para afrontar la adversidad y sobreponernos a ella. Ahora mismo, en Irak o en Siria, la vida puede ser un infierno. Y sin embargo, la gente lucha por sobrevivir. Si vivimos inmersos en una cultura que echa mano de las pastillas ante cualquier problema, se reducirá nuestra capacidad de afrontar el estrés y también la seguridad en nosotros mismos. Si este comportamiento se generaliza, la sociedad entera se debilitará frente a la adversidad. Además, cuando tratamos un proceso banal como si fuera una enfermedad, disminuimos la dignidad de quienes verdaderamente la sufren.

    P. Y ser etiquetado como alguien que sufre un trastorno mental, ¿no tiene también consecuencias?

    R. Muchas, y de hecho cada semana recibo correos de padres cuyos hijos han sido diagnosticados de un trastorno mental y están desesperados por el perjuicio que les causa la etiqueta. Es muy fácil hacer un diagnóstico erróneo, pero muy difícil revertir los daños que ello conlleva. Tanto en lo social como por los efectos adversos que puede tener el tratamiento. Afortunadamente, está creciendo una corriente crítica con estas prácticas. El próximo paso es concienciar a la gente de que demasiada medicina es mala para la salud.

    P. No va a ser fácil…

    R. Cierto, pero el cambio cultural es posible. Tenemos un magnífico ejemplo: hace 25 años, en EE UU el 65% de la población fumaba. Ahora, lo hace menos del 20%. Es uno de los mayores avances en salud de la historia reciente, y se ha conseguido por un cambio cultural. Las tabacaleras gastaban enormes sumas de dinero en desinformar. Lo mismo que ocurre ahora con ciertos medicamentos psiquiátricos. Costó mucho hacer prosperar la evidencia científica sobre el tabaco, pero cuando se consiguió, el cambio fue muy rápido.

    P. En los últimos años las autoridades sanitarias han tomado medidas para reducir la presión de los laboratorios sobre los médicos. Pero ahora se han dado cuenta de que pueden influir sobre el médico generando demanda en el paciente.

    R. Hay estudios que demuestran que cuando un paciente pide un medicamento, hay 20 veces más posibilidades de que se lo prescriban que si se deja simplemente a decisión del médico. En Australia, algunos laboratorios requerían para el puesto de visitador médico a personas muy agraciadas, porque habían comprobado que los guapos entraban con más facilidad en las consultas. Hasta ese punto hemos llegado. Ahora hemos de trabajar para lograr un cambio de actitud en la gente.

    P. ¿En qué sentido?

    R. Que en vez de ir al médico en busca de la píldora mágica para cualquier cosa, tengamos una actitud más precavida. Que lo normal sea que el paciente interrogue al médico cada vez que le receta algo. Preguntar por qué se lo prescribe, qué beneficios aporta, qué efectos adversos tendrá, si hay otras alternativas. Si el paciente muestra una actitud resistente, es más probable que los fármacos que le receten estén justificados.

    P. Y también tendrán que cambiar hábitos.
    R. Sí, y déjeme decirle un problema que he observado. ¡Tienen que cambiar los hábitos de sueño! Sufren ustedes una falta grave de sueño y eso provoca ansiedad e irritabilidad. Cenar a las 10 de la noche e ir a dormir a las 12 o la una tenía sentido cuando hacían la siesta. El cerebro elimina toxinas por la noche. La gente que duerme poco tiene problemas, tanto físicos como psíquicos. 

    Francisco lanza su campaña contra pederastas y cómplices en la Iglesia

    Francisco lanza su campaña contra pederastas y cómplices en la Iglesia


    En el Vaticano, cada acción e incluso cada gesto, por banal que pueda parecer, incluye además un mensaje, un aviso para navegantes más o menos subliminal. Y la decisión sin precedentes del papa Francisco de ordenar la detención –a la luz del día...

    En el Vaticano, cada acción e incluso cada gesto, por banal que pueda parecer, incluye además un mensaje, un aviso para navegantes más o menos subliminal. Y la decisión sin precedentes del papa Francisco de ordenar la detención –a la luz del día y aireando los graves cargos en su contra-- del exarzobispo polaco Josef Wesolowsky, acusado de abusos sexuales a menores mientras fue nuncio en la República Dominicana, incluye dos serias advertencias a los sectores más retrógrados de la Curia, los mismos que ahora se atrincheran para impedir cualquier apertura –el regreso a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar—, pero permanecieron ciegos, sordos y mudos durante décadas de abusos.

    La primera advertencia de Jorge Mario Bergoglio es que, ahora sí, se acabó la tibieza –por no decir la complicidad—con los delitos de pederastia. La segunda es la garantía de que, aunque se remuevan los cimientos de San Pedro, nadie –por importante que sea—se salvará de ser juzgado por hechos tan graves. Ya lo advirtió a finales del pasado mes de mayo durante el vuelo de regreso de su viaje a Tierra Santa: “Hay tres obispos bajo investigación y otro, ya condenado, del que estoy estudiando la pena. En Argentina, a los privilegiados les llamamos hijos de papá. Les puedo asegurar que, sobre este asunto tan grave, no habrá hijos de papá”. Ahora, con dos decisiones coordinadas en el tiempo –la detención de Wesolowsky y la defenestración de monseñor Livieres Plano, obispo de Ciudad del Este (Paraguay), por encubrir a un sacerdote argentino acusado de pederastia--, el papa Francisco ha convertido por fin en hechos sus frecuentes palabras y gestos contra la pederastia en el seno de la Iglesia. En los muros del Vaticano, que tantas veces ofrecieron refugio, olvido e inmunidad diplomática a delincuentes vestidos de largo, Francisco ha colgado un cartel que viene a decir: “No se admiten pederastas ni encubridores”.

    Una decisión política que ha endemoniado a algunos –el obispo Livieres Plano ha llegado a decir que el Papa “tendrá que rendir cuentas con Dios”--, que preocupa a tantos otros –incluso entre los elegidos por Bergoglio para renovar la Curia hay quienes, como el cardenal australiano George Pell, fue investigado por abusos en el pasado—y que, sin embargo, a algunos les parece la única salida –aunque dolorosa— hacia una Iglesia que sea capaz de predicar con el ejemplo. Para el cardenal Velasio de Paolis, la decisión de Francisco sobre el exarzobispo Wesolowsky marca efectivamente un antes y un después: “Hasta ahora, la Iglesia no juzgaba el delito de pederastia desde el punto de vista criminal, sino disciplinario. Los abusos sexuales contra menores eran una violación de la disciplina eclesiástica. Por eso, el arresto del arzobispo Wesolowsky es una fuerte e inequívoca decisión política de Francisco. Hay que juzgarle como a cualquier otro criminal. Y la pena tendrá un doble efecto: punitivo y ejemplar para el bien común”.

    Una condena que, según los datos que se van conociendo, no será difícil de dictar. Porque –y aquí viene otra novedad--, la Santa Sede, tantas veces fortín inexpugnable para proteger la privacidad de sus asuntos, parece en este ocasión mucho menos preocupada por evitar las filtraciones del sumario que se instruye contra Wesolowsky. Según se va sabiendo, poseía más de 100.000 fotografías y vídeos de pornografía infantil, más otros 45.000 archivos que ya habría borrado. En las imágenes, que tenía distribuidas entre el ordenador de la nunciatura y su portátil, aparecen menores –sobre todo niños, pero también niñas—entre 13 y 17 años.

    Los investigadores también han tenido acceso al testimonio de niños que explicaban de qué forma el polaco –que ya el pasado mes de junio fue expulsado del sacerdocio—los abordaba en algunas playas de la República Dominicana, los llevaba en su coche a una casa que tenía alquilada junto al mar y les ofrecía dinero por desnudarse y mantener relaciones entre ellos o con adultos mientras él grababa con el teléfono móvil. Un simple vistazo a los lugares en los que el alto prelado –quien según los investigadores se movía “de forma experta y compulsiva” por las páginas más infames de Internet—ha estado destinado como embajador del Vaticano, ofrece una perspectiva muy preocupante: además de en la República Dominicana, Josef Wesolowsky fue nuncio en Bolivia y en Asia Central. La Interpol ya está también investigando la trayectoria criminal del prelado y tanto en Polonia como en la República Dominicana hay investigaciones abiertas. Desde su huida de Santo Domingo hasta su detención el pasado martes, el exarzobispo polaco gozó de libertad de movimientos en Roma, hasta el punto de que –ya con el escándalo en las televisiones dominicanas—el obispo auxiliar de Santo Domingo, Víctor Masalles, se lo encontró paseando tranquilamente por el centro de la capital italiana. “Para mí ha sido una sorpresa”, escribió en su cuenta de Twitter, “ver a Wesolowsky paseando por Vía della Scrofa en Roma. El silencio de la Iglesia ha herido al pueblo de Dios”.

    Novatadas en pantalla grande

    Novatadas en pantalla grande


    Las reglas quedaron claras desde el primer minuto: “Debe hablarnos de usted. Nunca nos mire a los ojos. No cierre jamás la puerta de su habitación”, le dijo el veterano del colegio mayor. Y al joven Pablo Aragüés le amargaron su deseado salto a...

    Las reglas quedaron claras desde el primer minuto: “Debe hablarnos de usted. Nunca nos mire a los ojos. No cierre jamás la puerta de su habitación”, le dijo el veterano del colegio mayor. Y al joven Pablo Aragüés le amargaron su deseado salto a la vida universitaria. Durante varias semanas le acosaron, no le dejaron dormir, le pegaron. Llamó a la policía. Intentó que le ayudara el director del centro. “Aguanta, es solo una tradición”, le respondió. Se mudó antes de acabar el trimestre.

    Casi 15 años después, lo cuenta en el guion de Novatos, su cuarto largometraje. “Cuando por fin me decidí y empecé a escribirlo, afloraron detalles que había borrado totalmente”, explica en mitad del rodaje en el parque Grande de Zaragoza. Sopla el viento y hace un frío del demonio.

    “Lo que tú viviste es una película”, le repetía su mujer, Marta Cabrera, directora de producción de Novatos. “Cuéntalo”, le animaba Irene, su madre, a la que la actriz Emma Suárez da vida en la ficción. “Lo pasamos muy mal”, recuerda ella. Su hijo le llamaba cada noche desde el colegio con un móvil prepago. “Oía cómo le golpeaban la puerta de su habitación”, dice.

    Es la tercera semana de rodaje de una película “cruda” sobre el fenómeno de las novatadas, nada que ver con las comedias estadounidenses de las hermandades y los nerds. Aragüés rueda con steadycam (cámara atada al cuerpo). Buscan acercar las escenas al espectador, como si mirara desde una esquinita.

    Disponen de los medios justos. “Esto es cine de guerrilla”, cuenta el director mientras acaba el plato de ensalada de pasta que su madre ha cocinado para el equipo. Su hermano Álvaro, también del mundillo, prepara la banda sonora. Aragüés y su mujer pidieron un crédito para costear la peli y han lanzado una campaña de crowdfunding por Internet.

    “Escena 135. Toma Uno”. Clack. Apoyado en uno de los columpios del parque, Javier Butler observa la pelea de ficción entre la novata y la veterana. Esta vez los golpes son ficticios, planeados por especialistas en escenas de riesgo. “Nunca pensé que pasaran cosas tan graves”, admite bajito este adolescente de ojos enormes. El benjamín del equipo interpreta a Pablo en la película. Cuando termine de rodar, empezará la universidad. Casualidades de la vida. Irá a un colegio mayor de la Complutense de Madrid situado frente al que su álter ego abandonó a toda prisa el año 2000.

    Las cosas han cambiado desde entonces, aunque quizá no lo suficiente. 125 de los 160 colegios mayores de España firmaron un manifiesto con la asociación No más novatadas en 2013. Rechazan las prácticas dentro, pero siguen dándose en los campus, en las fiestas del novato donde les emborrachan haciéndoles tragar alcohol con un embudo.

    —¡Cállate, puta, ya has hecho bastante el ridículo!

    El actor Nicolás Coronado, el veterano Estévez, se lo grita a su chica, Gladys (Alejandra Onieva). El primer día de rodaje, Aragüés sufrió un escalofrío al verlo actuar. Le recordaba a su propio veterano, del que no recuerda el nombre ni el rostro.

    Las dos protagonistas se tiran de los pelos sobre el césped. Carla (la actriz Lucía Ramos) es la novia novata. El romance es lo único ficticio del guion, aunque no del todo. “Se basa en nuestra historia”, dice Marta, mujer y productora. “Se salvan el uno al otro del infierno de alrededor”.

    El ‘show’ de la ciencia

    El ‘show’ de la ciencia


    Nadie quería perderse ni una sola palabra del penúltimo icono pop de la ciencia. Durante varios minutos, el millar de personas que esperaba para escuchar la voz metálica de Stephen Hawking guardó un silencio litúrgico. Hasta que, de golpe, el...

    Nadie quería perderse ni una sola palabra del penúltimo icono pop de la ciencia. Durante varios minutos, el millar de personas que esperaba para escuchar la voz metálica de Stephen Hawking guardó un silencio litúrgico. Hasta que, de golpe, el escenario se convirtió en un estallido de galaxias y supernovas deslumbrantes mientras los bafles disparaban con fuerza guitarreo heavy. Cruzando entre el público, y acompañado de su tropa de asistentes, el catedrático de Cambridge llegaba, el pasado martes, en su silla de ruedas hasta el escenario como un boxeador al cuadrilátero. Ninguno de los asistentes del auditorio Magma de Tenerife se resistió a elevar su teléfono inteligente para retratar a la estrella del momento: un físico teórico con esclerosis lateral amiotrófica.

    El 46% de los españoles es incapaz de nombrar a un solo científico, frente al 27% de media en los países de nuestro entorno. En una encuesta internacional realizada por la Fundación BBVA en 2012 y dominada por Albert Einstein, casi la mitad de los españoles no pudo dar ningún nombre, un tercio citó al padre de la relatividad, un 15% a Isaac Newton y un 4,4% mencionó a Hawking, que ha aparecido en capítulos televisivos de Los Simpson, Star Trek, Futurama o Big Bang Theory. Quizá por ello, entre los estudiantes de Secundaria le nombra un 8,8% de los encuestados por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, el doble que entre los adultos. Seguramente, la próxima vez que se haga un estudio, el británico de 72 años será mucho más citado, después de las innumerables informaciones publicadas y emitidas estos días sobre su paso por España.

    Hawking ha venido como cabeza de cartel de uno de los eventos más atípicos de la ciencia: el festival Starmus. Durante una semana, reúne a científicos, premios Nobel y astronautas de la vieja escuela para que compartan sus visiones sobre el presente y el futuro de la investigación y la exploración espacial. El cóctel es a veces explosivo. Por ejemplo, el miércoles se pudo asistir a una acalorada discusión entre Charlie Duke, un hombre orgulloso de haber descubierto su fe en Jesús seis años después de haber pisado la Luna, con Harold Kroto, Nobel de Química en 1996, ateo militante y famoso por abrir sus charlas denunciando el escaso espíritu crítico reinante en EE UU. Duke aseguró que el calentamiento global es un “fiasco científico” y Kroto lo interrumpió con un sonoro “¡eso es falso!” en plena rueda de prensa ante medios de comunicación nacionales e internacionales.

    En solo dos ediciones —la primera fue en 2011— este festival ha conseguido insólitos éxitos, como contar con una de las últimas apariciones públicas del reservado Neil Armstrong, el hombre que pisó la Luna por primera vez, antes de su muerte en 2012. Para esta ocasión, el director del Starmus, Garik Israelian, quiso contar con la mayor estrella de la ciencia de la actualidad. Lo hizo gracias a una auténtica estrella de rock que participa en el festival, el guitarrista de Queen y astrofísico Brian May. En una visita de Hawking al musical We will rock you, el músico captó al científico para la causa. Con el sí del físico y de su representante, faltaba la aprobación de sus médicos, que le tienen prohibido coger aviones desde hace un par de años. Israelian propuso un crucero de lujo desde Southampton hasta Tenerife, pero Hawking no viaja solo, le acompaña un numeroso equipo. Fue entonces cuando Israelian se dio cuenta de lo cara que sería esta apuesta. “No te puedo decir cuánto dinero cuesta traer a Hawking, pero sí que viene con 10 personas entre enfermeras, asistentes y demás personal. Hay que pagarles el viaje en crucero, ida y vuelta, y una estancia de tres semanas [en un hotel de lujo de la costa sur de Tenerife]”, explica Israelian con un imborrable rictus de agobio en su cara mientras los asistentes escuchan en el salón de actos la ponencia del astronauta del Apolo 7 Walter Cunningham, quien tampoco cree que exista el calentamiento global.

    Traer a España estrellas de la ciencia y el espacio no es un negocio, ni tampoco una afición barata, según sus organizadores. Esta edición ha costado “más de medio millón de euros”, asegura Israelian, un armenio con nacionalidad española que creció fascinado por la carrera espacial entre EE UU y la Unión Soviética, y ahora estudia exoplanetas y el sistema solar en el Instituto de Astrofísica de Canarias. “En la primera edición, el festival generó unas pérdidas de más de 200.000 euros y este año no está claro aún que no vayamos a cerrar con pérdidas”, explica. En esta ocasión, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife han aportado 150.000 euros cada uno. La posibilidad de agrandar la reputación del Instituto de Astrofísica de Canarias y la promoción turística de la isla eran los objetivos de las autoridades, asegura el presidente del Cabildo, Carlos Alonso. “Hace mucho tiempo que Hawking no sale de Reino Unido y ya estamos notando la repercusión de su llegada”, afirma.

    Esta es la primera vez que Hawking viene a un evento privado y para dar dos charlas distintas ante un público que paga por verle. La Obra Social de La Caixa, Atos (una empresa tecnológica francesa) y el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (con sede en Tenerife) han financiado el coste de traer a España al científico y como premio contarán el lunes próximo con una tercera charla exclusiva para sus profesionales y clientes. ¿Merece la pena hacer un evento así en un país como España? “Hay muy pocos españoles de la Península”, dice Israelian, y entre el resto predominan los canarios sobre los extranjeros, llegados de una veintena de países. Este año se han apuntado al Starmus unas ochocientas personas, a un coste de 300 euros la inscripción, para asistir a 12 charlas de altísimo nivel y tener ocasión de tomar un café junto a un pionero del espacio o de observar las estrellas junto a Richard Dawkins, un divulgador tan polémico como reconocido. En la inauguración del evento —como en todas y cada una de las ponencias y actividades— estaba Hawking sentado entre el público, como uno más. En cuanto los asistentes cayeron en la cuenta se formó un inevitable revuelo de flases y selfies que han inundado las redes sociales desde entonces. El festival mete en el mismo paquete una exótica mezcla de ponentes, un resort de lujo y uno de los archipiélagos mejor dotados para la astronomía en todo el mundo. Hay excursiones a los observatorios del Teide y el de La Palma, donde se ubica el telescopio óptico más grande del mundo y la posibilidad de que te dediquen un libro tres glorias vivas de la carrera espacial, incluido Alexéi Leonov, el cosmonauta soviético que hizo la primera caminata espacial en 1965.

    Mientras el promotor del Starmus apaga personalmente todos los fuegos que un evento así provoca, las instituciones locales aspiran a consolidar el festival como una cita fija —bienal o trienal— en Tenerife. Alonso habla de que “traer figuras científicas de primer nivel debe servir para crear nuevas vocaciones científicas entre los niños”. En la actualidad, solo un 13% de los estudiantes de secundaria querría trabajar como científico y el 56% de los españoles considera que se trata de una profesión con escaso reconocimiento social. La duda es si eventos de este tipo ayudan a cambiarlo.

    La telefónica holandesa KPN suprime las cuotas femeninas

    La telefónica holandesa KPN suprime las cuotas femeninas


    La compañía telefónica holandesa KPN ha abandonado la política de cuotas femeninas para los puestos directivos que venía aplicando desde 2009. A partir de ahora, primará en su contratación a los “varones de minorías étnicas con la formación...

    La compañía telefónica holandesa KPN ha abandonado la política de cuotas femeninas para los puestos directivos que venía aplicando desde 2009. A partir de ahora, primará en su contratación a los “varones de minorías étnicas con la formación adecuada”. Aunque el cambio de rumbo lleva dos años en vigor, el actual director, Jasper Rynders, lo ha desvelado ahora en una larga entrevista concedida a la revista financiera y jurídica Intermediair. La firma pretende facilitar así su adaptación a una sociedad cada vez más plural y con candidatos de diversos orígenes. El anuncio llega justo cuando el Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia está pensando en imponer la presencia de mujeres en la cumbre empresarial nacional, después de confirmar que apenas llega al 20%.

    Según Rynders, las cuotas no han aportado “el cambio de enfoque esperado” con la llegada de las mujeres ejecutivas. “Han servido para incluir el asunto de su poca presencia en las agendas, pero no se han cumplido las expectativas. Actúan igual que los hombres, incluidos sus errores y carencias”, dice. KPN tiene ahora un 28% de mujeres en sus consejos supervisores, la cifra más alta del país. Por el contrario, en la junta directiva no hay ninguna. El director añade que la llegada impuesta de mujeres “pone en desventaja a los varones multiculturales con título universitario”. “Es un efecto secundario no deseado”, añade, y de ahí que la entidad quiera ampliar su programa de emancipación. “Pretendemos ser un reflejo más fiel de la sociedad holandesa”.

    Antes de su privatización, completada en 2006, KPN —que tiene 30.000 empleados— controlaba también el servicio holandés de correos. En Holanda tiene 6,3 millones de clientes de telefonía fija. Otros 33 millones están suscritos a su servicio de móviles, que opera asimismo en Alemania, Bélgica, Francia y España. Al darle la espalda a las cuotas femeninas, la firma subraya que se abren nuevas oportunidades para “empleados con problemas laborales (por ejemplo minusvalías) o inclinaciones sexuales variadas”. En conjunto, ha primado a las mujeres directivas durante cinco años.

    Poco antes del Consejo de Ministros de este viernes, Jet Bussemaker, la titular de Cultura, ha puntualizado que “solo había pedido ayuda a las empresas para evitar que la brecha entre hombres y mujeres en puestos directivos se ampliara”. Hace pocos días, sin embargo, advirtió de que no descarta “imponer legalmente una cuota femenina para los consejos directivos empresariales”. El último informe oficial sobre el particular indica que la presencia de mujeres solo suma un 11,2% entre las consejeras, y un 8,9% para las directivas. La cifra deseada por el Gobierno es del 30%. “Obligar es el último recurso, pero así no podemos presentarnos ante Bruselas”, ha asegurado la ministra. Su modelo es Noruega, donde hay un 40% de directivas. La misma nota que la Comisión Europea espera ver entre sus socios para 2020.

    Bauzá reta a la justicia e impone el trilingüismo a 100.000 alumnos

    Bauzá reta a la justicia e impone el trilingüismo a 100.000 alumnos


    El presidente de Baleares, José Ramón Bauzá (PP), no suspenderá la aplicación del polémico sistema trilingüe de enseñanza ni siquiera ahora que tiene sobre la mesa tres sentencias y cuatro autos del Tribunal Superior de Justicia que le obligan a...

    El presidente de Baleares, José Ramón Bauzá (PP), no suspenderá la aplicación del polémico sistema trilingüe de enseñanza ni siquiera ahora que tiene sobre la mesa tres sentencias y cuatro autos del Tribunal Superior de Justicia que le obligan a hacerlo y que le han costado el puesto a la hasta este viernes consejera de Educación, Joana María Camps. "Sería un caos no continuar el curso escolar", ha defendido al anunciar su intención de recurrir. La decisión afecta a unos 100.000 estudiantes que llevan un año enredados en un conflicto social y político con multitudinarias protestas en la calle y una huelga del sector educativo que se prolongó tres semanas.

    El Tratamiento Integrado de Lenguas (TIL) restó hace un año peso académico al catalán, que durante tres décadas había sido lengua vehicular mayoritaria en la escuela. En septiembre de 2013 se impuso un esquema que impone que catalán, castellano e inglés sean objeto de enseñanza y aprendizaje en sí mismas. Pero la justicia ha tumbado este modelo esta semana por una cuestión de forma. El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) reprochó el martes por unanimidad y con tres sentencias que el Gobierno no consultara a la Universidad de las Islas Baleares, órgano competente en lengua catalana de Baleares. Un día después, exigía el cese inmediato de la enseñanza trilingüe en Baleares como medida cautelar a petición de sindicatos y padres.

    Las resoluciones judiciales y la respuesta de Bauzá han dejado atrapada en la incertidumbre a la comunidad educativa. "Hay desconcierto e inseguridad jurídica", afirma la Confederación de Asociaciones de Padres de Alumnos de las Baleares. Esta asociación apoya la negociación entre el Gobierno y la comunidad educativa y apuesta por volver a la situación anterior al trilingüismo. Pero la realidad es que todo sigue igual. "Nada ha cambiado", confirma una alumna de Palma de Mallorca, Ana María, que cursa primero de ESO.

    Las familias han reclamado al Tribunal Superior de Justicia de Baleares la ejecución de sus sentencias y autos, han exigido que ordene a la Consejería de Educación la suspensión del modelo trilingüe. Porque, de momento, lo único que saben seguro es que el Gobierno quiere disipar el efecto de las sentencias con recursos para buscar su suspensión. "Recurrir no es ilegal, ni prepotente, no es desacatar la ley, es utilizar sus herramientas", ha dicho Bauzá, que no ve riesgo de desobediencia o prevaricación.

    El presidente de Baleares ha asegurado que su Gobierno ampara "los derechos de los niños y de sus padres, que han comprado los libros y tienen sus horarios". No lo cree así Iñaki Aicart, portavoz de la Asamblea de Docentes (organismo autogestionario, transversal, extendido en los centros) quien observa que “en muchos colegios el trilingüismo no se ha podido aplicar". "No se habían votado los proyectos propios", apunta. "Ahora los claustros pueden debatir qué hacer y cambiar".

    Bauzá está lejos de contemplar esta opción. Si no se aplica el TIL, ha dicho este viernes, puede haber una posible entrada en Baleares de alumnos "de otras comunidades y otros países" que sí aprenden inglés y que "vendrán a ocupar los puestos de trabajo más relevantes". “Esta opinión es xenófoba", advierte Biel Caldentey, líder del STEI (Sindicato de Trabajadores de Enseñanza de las Islas), uno de los motores de la oposición pública y judicial al TIL. Caldentey cree que, ahora, "la mejor opción" ante el bloqueo judicial, sería retornar a los modelos lingüísticos propios de cada escuela, anteriores al decreto de lenguas. “"Sería racional y sencillo, ya tienen experiencia y medios", subraya Caldentey.

    El presidente ha evitado comentar el desconcierto en los colegios y la falta de conexión entre su administración y los centros escolares. Su reacción a las sentencias adversas "para cambiar la dinámica" ha sido destituir a la consejera de Educación, Juana María Camps, y sustituirla por otra integrante del Gobierno, Nuria Riera, la portavoz.

    "Habrá una negociación efectiva" y "una voluntad de consenso", ha dicho la nueva consejera, que se ha mostrado dispuesta a hablar con todos para resolver el conflicto.

    La pugna social y de los profesores contra el trilingüismo del Gobierno Bauzá, la marea verde, viene de largo, desde hace más de un año, y se desencadenó por la imposición de este modelo sin consenso con profesores y padres. La primera eclosión de la crisis fue una huelga en las escuelas de tres semanas, en septiembre de 2013, y una manifestación, el 29 de septiembre, que sacó a la calle a 100.000 personas en la calle. "La huelga indefinida sigue convocada. Vamos de verde y tenemos esperanza", advierte el profesor de la Asamblea de Docentes Iñaki Aicart. "Debería abrirse ya un tiempo para el cambio". Antoni Baos, de CC OO, reclama al Gobierno que "reconozca de inmediato a la autoridad judicial". Y Jaume Ribas, portavoz de la Federación de Asociaciones de Padres, es pesimista. "A estas alturas no espero nada de este Gobierno".

    Los datos conocidos del TIL, las notas de los alumnos en cursos con materias impartidas en inglés, tras el primer año experimental, "no implican un mayor nivel de fracaso escolar" para el Gobierno. Según la asociación de directores de secundaria, que encabeza Antoni Morante, las notas son peores, el fracaso se agrava en las asignaturas impartidas en inglés. El grupo de Morante apoya un cambio del TIL, su paralización y la negociación de otro modelo.

    El funeral por el religioso fallecido por ébola se celebra hoy

    El funeral por el religioso fallecido por ébola se celebra hoy


    El funeral por el religioso español muerto por ébola Manuel García Viejo se celebrará mañana sábado a las 11.00 horas en la capilla del Hospital San Rafael de Madrid, perteneciente a la orden de San Juan de Dios de la que formaba parte el...

    El funeral por el religioso español muerto por ébola Manuel García Viejo se celebrará mañana sábado a las 11.00 horas en la capilla del Hospital San Rafael de Madrid, perteneciente a la orden de San Juan de Dios de la que formaba parte el misionero. Los restos mortales del médico especialista en medicina interna y enfermedades infecciosas han sido incinerados hoy en el tanatorio de Collado Villalba, en Madrid, según ha informado la orden, a la que también pertenecía Miguel Pajares, el primer europeo contagiado por ébola y fallecido a causa de esta enfermedad en agosto pasado. 

    Tras el fallecimiento del religioso, repatriado desde Sierra Leona en la madrugada del lunes pasado, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha los protocolos necesarios para descontaminar las instalaciones y evitar cualquier riesgo tanto a los profesionales sanitarios como a la población general, han explicado fuentes de la Consejería de Sanidad. La tecnología usada para la biodescontaminación reciben el nombre de VHP (con vapor de peróxido de hidrógeno). Genera vapor seco de alta potencia capaz de provocar una muerte biológica en corto espacio de tiempo, relatan estas fuentes.

    El hospital Carlos III, que hasta finales de 2012 era centro de referencia de enfermedades tropicales, seguirá tras este segundo episodio de ingreso de una persona con enfermedad infecciosa --el primero fue el de los religiosos Miguel Pajares y Juliana Bonoha en agosto pasado-- su transformación como centro de media y larga estancia, según fuentes de la Consejería de Sanidad.

    En mayo pasado el Boletín Oficial publicó la licitación del contrato de obras para remodelar las plantas de hospitalización del centro (tercera, cuarta, quinta y sexta; en esta última han permanecido los pacientes infectados o sospechosos de padecer ébola) para adaptarlas a pacientes de media o larga estancia. Esas obras aún no se han podido realizar precisamente porque la Comunidad de Madrid ha decidido en las dos ocasiones ingresar allí a los enfermos de ébola repatriados.

    La Orden Hospitalaria de San Juan (OHSJD) y la familia del Hermano Manuel García Viejo "agradecen el enorme esfuerzo que la sociedad española ha hecho por salvar su vida, estando implicado el Gobierno de España desde el primer momento y sin escatimar esfuerzos, y de forma más visible desde el Hospital Carlos III de Madrid", ha asegurado la orden en un comunicado. La orden también ha expresado sus condolencias a la familia y ha asegurado que comparte "su dolor y el gozo de su vida ejemplar y entregada a los demás".

    Personal sanitario en observación

    La orden ha hecho "un llamamiento a la sociedad para continuar con los esfuerzos que se están realizando para frenar el ébola, que está arrasando África del Oeste de manera imparable". Su portavoz, Miguel Ángel Varona, ha asegurado: "No dejemos que la enfermedad nos siga sacando ventaja".

    El personal sanitario que ha atendido a Manuel García Viejo tendrá que pasar 21 días en periodo de observación, aunque "el riesgo de contagio es prácticamente nulo", aseguran desde la Consejería de Sanidad madrileña, "ya que se han tomado todas las medidas preventivas establecidas". Estas medidas de control consisten en tomar la temperatura corporal dos veces al día y alertar en caso de superar los 38 grados centígrados.

    Garbanzos solo para españoles

    Garbanzos solo para españoles


    "¿Eres español?. Te jodes". Con esta ironía se despacha uno de los pasquines que da la bienvenida al tropel de necesitados que llaman a la puerta de un pequeño de piso de Alcalá de Henares (Madrid). En el habitáculo, la ultraderechista España 2000...

    "¿Eres español?. Te jodes". Con esta ironía se despacha uno de los pasquines que da la bienvenida al tropel de necesitados que llaman a la puerta de un pequeño de piso de Alcalá de Henares (Madrid). En el habitáculo, la ultraderechista España 2000 reparte carros repletos de víveres, para contrarrestar el trabajo de los servicios sociales, que a su juicio, favorecen a los inmigrantes. Leche en polvo, aceite, garbanzos, salchichas, pasta de dientes. Lo necesario para que una familia sobreviva mes y medio, según el cálculo de los repartidores. Solo hay dos requisitos para acceder a los preciados alimentos: necesitarlo y ser español.

    Este piso forma parte de una red de asistencia social que la extrema derecha española ha ido tejiendo al calor de una crisis en cuyos estertores afloran las pulsiones más xenófobas. Iniciativas como la de Alcalá, que incluyen también asesoría legal, administrativa y social, se repiten en al menos una decena de ciudades en España. Y van a más.

    Los repartos calcan estrategias ensayadas con éxito por ultras de Francia, Bélgica o Grecia. Con ellos se envuelven en un manto social, con el que pretenden dar la sorpresa en las municipales de mayo. Aspiran a robarle a la derecha los votos-protesta que Podemos ha cosechado en la izquierda. En España, los integrantes de la extrema derecha son pocos y mal avenidos, pero están convencidos de que el espectacular éxito ultra en las pasadas elecciones europeas acabará contagiándose tambén a la Península.

    Formaciones como Plataforma por Catalunya (PxC), la más potente, o el Partido por la Libertad, su hermano pequeño, reniegan de las etiquetas de extrema derecha y echan mano de un populismo de libro, con guiños a un electorado descreído y resentido con un sistema político que creen que les ha fallado. Su gran referente es el Frente Nacional francés.

    En el microcosmos de la extrema derecha habitan también formaciones más clásicas como el Movimiento Social Republicano, Democracia Nacional o Alianza Nacional, que se inspiran en el NPD alemán o Amanecer Dorado en Grecia, con menos tirón electoral pero muy activos a pie de calle. España 2000 estaría a caballo entre ambos grupos, con ambiciones similares al populismo europeo, pero anclados al pasado más rancio y peligroso.

    Componen un caleidoscopio de siglas y personajes que rivalizan entre sí, pero que comparten grandes líneas ideológicas. Su fuerza reside en el ámbito municipal. Sus diferencias les impiden presentarse en el territorio nacional. En total lograron un centenar de concejales en 2011.

    Los voluntarios de Españoles en Acción, el brazo social de España 2000, da de comer a 130 familias de Alcalá de Henares cada mes. Consiguen los alimentos a las puertas de los supermercados, donde piden donaciones "para familias españolas". Rafael Ripoll, vicepresidente de España 2000 y concejal en Alcalá de Henares, admite: "La crisis ha supuesto una oportunidad para demostrar nuestro patriotismo". Y sigue: "Ayudamos a gente que hace dos años veraneaba en Gandía y que todavía no entiende cómo ha acabado así. El problema es que en España se da preferencia a los inmigrantes para las ayudas, mientras que los españoles no tienen a dónde acudir y emigran". Alcalá de Henares es el único Ayuntamiento de la Comunidad de Madrid en el que el partido logró situar un concejal en las últimas elecciones municipales -—los otros cuatro ediles de la formación están en la Comunidad Valenciana—, y ahora buscan expandirse desde este municipio al resto de la región.

    En el piso de Alcalá, el desfile de empobrecidos es continuo y sus protagonistas variados. "Vengo aquí porque es el único sitio donde me han abierto las puertas", asegura Raúl Flores. Hasta el año pasado trabajó en una fábrica de papel. Ahora, cobra 426 euros de paro, de los que viven también su mujer y su hija. Pasó por el Banco de alimentos, la Iglesia y Cruz Roja hasta acabar aquí. Una mujer desdentada recoge también su ración y traslada al voluntario una duda sobre el impago de su hipoteca. "Me llamas, quedamos y lo miramos, no te preocupes", le tranquiliza el militante. Luego entra una desempleada, con la casa embargada, un hijo y un marido en la cárcel. Al poco, otras dos, algo mayores, con perlas y peinadas con laca. En la nevera del local luce una pegatina en la que se lee: "Falta trabajo, sobra inmigración".

    Antonio Sánchez, otro voluntario, ofrece sus razones. "Yo vivo al lado de Cruz Roja y los rumanos van a recoger comida en cochazos y llenos de cadenas de oro. Salen con bolsas hasta arriba de libros de texto". Sánchez pasó 22 años de encargado de obra y ahora ya no le quieren en el tajo. "Sólo buscan gente de fuera, que esté en el andamio cuando llueve y que no cobre horas extras. Han dejado entrar a demasiados extranjeros. Han conseguido que me sienta un inútil".

    ¿Por qué los inmigrantes sí y yo no? Es una percepción que se repite sobre todo a raíz de la crisis. A pesar de ello, España ha sido hasta ahora la excepción europea, casi un milagro. Un país en el que no ha prendido la llama del populismo de derechas y en el que a diferencia del resto de la UE, la inmigración no domina ni mucho menos el discurso político. Declaraciones como las del alcalde de Vitoria, Javier Maroto (PP), que acusó a los magrebíes de vivir de los servicios sociales apenas sorprenden al norte de los Pirineos. En España, donde la memoria histórica de la ultraderecha ha ejercido hasta ahora de eficaz vacuna, constituyen un fenómeno nuevo y una rareza.

    "Utilizan el hambre para enfrentar a la población", interpreta Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, quien alerta de la multiplicación de propaganda xenófoba en webs españolas y que cifra en más de 1.500. "En un contexto de crisis, cuando la gente tiene miedo, la demagogia resulta especialmente peligrosa".

    El referente de España 2000 es el Frente Nacional Francés. Los franceses son también un modelo para Plataforma por Catalunya, un partido cuyos 67 concejales en Ayuntamientos catalanes de 2011, suponen 50 más que los de 2007. Su sintonía con el FN es total. Durante las pasadas europeas viajaron a Francia invitados por sus colegas franceses. "Lo que dice Marine Le Pen es exactamente lo que nosotros pedimos. Queremos aprender de ellos. Su triunfo nos da ánimos", explica Robert Hernando, secretario general de Plataforma per Catalunya en su despacho del Ayuntamiento de Igualada, en Barcelona. Ellos también reparten comida "para gente autóctona" en carpas que montan en la calle en varios puntos de Cataluña. Empezaron regalando jamón -no apto para musulmanes- con tomate hace un año. "Funcionó bien y ha ido creciendo en los últimos meses".

    Hernando se queja de que los medios de comunicación les boicotean y está convencido de que si les dejaran "salir en los medios tanto como Podemos", arrasarían. Pero sobre todo, no le gusta que les metan en el mismo saco que a otros partidos de extrema derecha como España 2000, ni con las falanges u otros grupúsculos minoritarios. Ellos se consideran más modernos,"transversales", "a la derecha del PP en seguridad e inmigración y a la izquierda del PSOE en política económica". Con sus socios madrileños, el Partido por la Libertad, buscan alumbrar el "embrión del FN español". El próximo sábado, se reunirán en un Congreso en Madrid para dar forma a una futura federación en la que participarán otra decena de agrupaciones de toda España, listas para presentar decenas de candidatos en mayo.

    "La sociedad española está en ebullición. El paro y la corrupción han generado una desmoralización generalizada y el desplome de los partidos tradicionales", analiza José María Ruiz, presidente del Partido por la Libertad en su despacho de abogados en Madrid. "El PP también tiene muchos votantes que están en el paro. Queremos hacer contrapeso al frente de izquierdas que se está organizando". Su formación también tiene pequeños proyectos de ayuda solo para españoles en la sierra de Madrid y su idea es ampliarlos en el futuro próximo.

    En Cataluña o en Alcalá, los repartos se han producido sin incidentes. En Valencia, la Fiscalía investiga si incurren en un delito de xenofobia y discriminación. Para los que desfilan por el piso de Alcalá la polémica es puro ruido político. Profesan un enorme agradecimiento hacia los ultranacionalistas y la necesidad no les permite si quiera entrar a cuestionar los motivos de la ayuda. Sánchez, el encargado de obra, lo tiene claro: "Mire, esto no es discriminación, es supervivencia".

    Andalucía busca el apoyo de la UE contra el gasoducto en Doñana

    Andalucía busca el apoyo de la UE contra el gasoducto en Doñana


    El Gobierno andaluz busca el respaldo de la Comisión Europea a su decisión de bloquear un proyecto de extracción y almacenamiento de gas en las entrañas de Doñana, que lleva varado en los despachos de esta Administración desde abril de 2013. La...

    El Gobierno andaluz busca el respaldo de la Comisión Europea a su decisión de bloquear un proyecto de extracción y almacenamiento de gas en las entrañas de Doñana, que lleva varado en los despachos de esta Administración desde abril de 2013. La Consejería de Medio Ambiente quiere que así continúe, a pesar de que esta actuación cuenta con el respaldo del Gobierno central.

    Para la tramitación ambiental, este proyecto —que contempla una red de 13 gasoductos y 16 pozos de extracción— se dividió en cuatro. Entre septiembre de 2010 y enero de 2013, el Ministerio de Medio Ambiente fue concediendo las declaraciones de impacto ambiental (DIA) favorables a la empresa Petroleum Oil & Gas España, filial de Gas Natural. Después de cumplir con ese paso, la compañía se dirigió a la Junta para que le diera la Autorización Ambiental Unificada y comenzar las obras, cuyo presupuesto ronda los 200 millones de euros. Pero el Gobierno de PSOE e IU se niega a conceder esos permisos porque entiende que el ministerio no ha evaluado bien los riesgos que el proyecto puede tener sobre el parque de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Entre otras pegas, la Junta cree que se ha podido incumplir la normativa europea al haber troceado el proyecto para su tramitación ambiental. Tampoco se han emitido los informes de no afección a la Red Natura 2000, el sistema europeo de protección de las áreas con altos valores ecológicos.

    Pero esta interpretación no la comparte el ministerio. Primero, Miguel Arias Cañete y, luego, su sucesora Isabel García Tejerina, han reiterado a la Junta que la tramitación ha sido correcta.

    Ante esta discrepancia, el Ejecutivo autónomo ha enviado un escrito a la dirección general de Medio Ambiente de la Comisión Europea para que se pronuncie sobre este conflicto. “Hemos pedido a la UE que nos diga qué hacer y cómo actuar, que dirima si hay que hacer una nueva DIA”, detalla la consejera de Medio Ambiente, María Jesús Serrano.

    En el escrito enviado a Bruselas se pregunta a la dirección general de Medio Ambiente “de qué margen” de actuación dispone Andalucía en este caso. “A pesar de la Declaración de Impacto Ambiental favorable del Estado, entendemos que existen dudas razonables de que la ejecución de los proyectos asegure el respeto a la integridad del lugar”, se añade en la carta.

    La Comisión Europea —que mantiene un foco de vigilancia permanente sobre Doñana— ya abrió un expediente de infracción por este caso a España tras las quejas de IU, UPyD y los ecologistas de WWF. El expediente se cerró ante la negativa de la Junta a autorizar las obras. Pero la consejería andaluza pide ahora que se reabra y que Bruselas se pronuncie sobre el bloqueo.

    El movimiento del Gobierno autónomo busca lograr un respaldo importante a su veto por lo que pueda pasar en el futuro. La empresa ya ha comunicado a la consejería que si no se le dan los permisos, se reserva la opción de acudir a los tribunales para reclamar una indemnización, según fuentes de la Junta. Y el aval de Bruselas sería una baza para el Ejecutivo andaluz.

    Esta compañía lleva tres décadas extrayendo gas del subsuelo de Doñana. Pero lo que pretende ahora —además de construir 20 nuevos kilómetros de gasoductos y más sondeos— es utilizar las cavidades subterráneas como almacén cuando el gas se agote.

    “Inteligente como papá, bonita como mamá”

    “Inteligente como papá, bonita como mamá”


    La cadena de hipermercados Hipercor, perteneciente al grupo El Corte Inglés, ha anunciado a última hora de esta mañana la retirada de la venta de dos prendas tras recibir acusaciones de sexismo, sobre todo en redes sociales. Eran dos bodies para...

    La cadena de hipermercados Hipercor, perteneciente al grupo El Corte Inglés, ha anunciado a última hora de esta mañana la retirada de la venta de dos prendas tras recibir acusaciones de sexismo, sobre todo en redes sociales. Eran dos bodies para bebés de uno a 36 meses en los que aparecían dos inscripciones diferenciadas por sexos: en el de color azul, generalmente destinado a niños, se leía "Inteligente como papá", mientras que en el rosa, para niñas, estaba escrito "Bonita como mamá". Los artículos se anuncian en su catálogo de moda de otoño. Un portavoz del grupo ha asegurado a este periódico que "no hubo ninguna voluntad de faltar al respeto de las mujeres" y que la empresa "siempre ha trabajado en defensa de la igualdad", aunque lamenta haber ofendido a sus clientes.

    La directora general del Instituto de la Mujer, Carmen Plaza, considera que claramente estas prendas eran discriminatorias. "Es sexista atribuir cualidades intelectuales a los hombres y de belleza a la mujer, porque fomenta que se perpetúen estereotipos que son la base de la discriminación", asegura. Plaza, que celebra la rapidez con la que la cadena ha reaccionado para retirar las prendas, explica que en estos casos el Instituto de la Mujer suele enviar a las empresas una carta requiriendo o recomendando (según la gravedad) la retirada de los productos, y que son situaciones que se producen a menudo. "Se van rompiendo poco a poco los estereotipos, pero hay que trabajar todavía mucho en educación para no encasillar a los niños y niñas desde que nacen. Es lo más importante: dejarles que elijan, no orientarles hacia colores o juguetes en función de su sexo", opina.

    La presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, opina que "lo más grave es que la mayoría de las veces este tipo de comportamientos y promociones se hacen sin mala fe, de manera inconsciente, porque los estereotipos permanecen de manera soterrada en la sociedad", advierte. "Por eso hay que invertir más en formación: no solo en la escuela, sino también en las universidades. Especialmente profesiones como los publicistas o los diseñadores de ropa o juguetes para que no sigan utlizando estos estereotipos que tanto daño hacen".

    El portavoz de la organización de consumidores Facua, Rubén Sánchez, apunta que estas prendas podrían ser, aparte de sexistas, ilegales por ser denigrantes para las mujeres. "Y la ley prohíbe cualquier tipo de publicidad que atente contra la dignidad de las personas", recuerda.

    El pasado mayo, Facua denunció ante el Instituto de la Mujer a la cadena Carrefour también por sexismo por poner a la venta un biquini con relleno destinado a niñas de 9 a 14 años y anunciarlo en su catálogo con la fotografía de una menor posando en una hamaca con un cóctel en la mano, lo que, según Facua, atentaba contra la dignidad de la niña y fomentaba "su imagen sesgada de las mujeres como reclamo sexual". La empresa retiró la imagen de su catálogo en Internet, pero no en el impreso.

    Besteiro advierte de que la impunidad de las empresas cuando incurren en comportamientos sexistas es corriente. "Si no hay sanciones, las empresas seguirán descuidando este problema", avisa. "Ni siquiera cuando se les lleva a juicio y lo pierden tienen que pagar una multa", lamenta.